<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260</id><updated>2011-09-30T13:22:04.747+02:00</updated><category term='Cowboy Bebop'/><category term='Canción de Hielo y Fuego'/><category term='I fought in a war'/><category term='Hermanos en armas'/><category term='Band of Brothers'/><category term='Tu quoque?'/><category term='Roma'/><category term='Hijos del árbol'/><category term='Foolish games'/><category term='El Señor de los Anillos'/><category term='FREE STYLE'/><category term='Cruce de caminos'/><category term='La batalla de Shalamtut'/><title type='text'>Inklinks</title><subtitle type='html'>More than words...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-6963387476083371525</id><published>2011-07-29T13:50:00.001+02:00</published><updated>2011-07-29T13:50:31.302+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>Gorrión Moreno</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Bueno aunque en vacaciones tengo esto muy abandonado no olvidé mi cita &lt;strong&gt;&lt;a href="http://chezmorera.blogspot.com/2011/06/y-ahora-los-relatos-enlazados.html"&gt;con los relatos enlazados&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;. Viene del blog de &lt;a href="http://lasgatasmad.blogspot.com/2011/07/cap-xii-relatos-enlazados.html"&gt;Ati &lt;/a&gt;y continuará en el de &lt;strong&gt;&lt;a href="http://pepecahiers.blogspot.com/"&gt;Pepe Cahiers&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; aqui está mi aportación con el capítulo XIII.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por fin.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fundido en negro dentro y fuera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi turno, pasen y vean... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Enano saltarín aguarda con sus roidas y pasadas de moda letras helvéticas en el cartelón de la entrada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634739541052820834" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-8U7_pzOgicM/TjKdwipNDWI/AAAAAAAABTc/UkAluIIN-2Y/s400/gorrion.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Había sido mucho más facil y temprano esta vez. Tal y como había predicho su Maestro. Una vez más sus timoratas reservas yacían a los pies de luces y sombras muy por encima de sus entendederas. Por supuesto sabía que Jimena sucumbiría, mas allá de lo comercial al misterioso caballero y que Carloto con los ojos brillantes por laprofusión de propinas cerraría temprano para manosearlas alegre en su casa. Y eso que avestas alturas de su malhada misión, casia nada en todo aquello conservaba la capacidad de sorprenderla. Lejos, muy lejos quedaron las hormigueantes inseguridades y torvas dudas de las primeras veces. también veía con creciente distancia los desconciertos que la mayor edad trajo y los vaivenes morales de las siguientes incursiones. Incluso aún se le presentaban como añejas, las mucho más vivas e inmediatas tribulaciones por los disturbios a su alrededor y la rebelión en ciernes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo recordaba, con nitidez y frescura impropias de todos los años ya transcurridos, aquella albina y brumosa mañana en el parque donde él, más que encontrarla, la esperaba. estaba sentado con aire distraido y pomposas ropas de otras decadas. Alimentaba a los pájaros con tan ensimismado aire que no pudo contenerse. Se arrastró, con tanta maña que ni ruido hacía al respirar, hasta unos arbustos cercanos para terminar por deslizarse bajo el propio banco que ocupaba su futuro Maestro. Alargó la mano para hacer lo que mejor sabía y cuando en pocos segundos acertó a dar con la cartera del histriónico personaje su voz le heló la sangre:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-"Bienvenida y mejor hallada mi Gorrión Moreno. Amanece conmigo de tu noche y destierra la soledad, nunca más huerfana. Pero si consideras mejor fruto este que ahora atesoras en tus manos nada habré de reprocharte. Tuyas son las monedas que con tus artes callejeras obtuviste. Nuestros caminos nunca más habrán de encontrarse y ambos retomaremos nuestros mundos. Sea tuya la decisión mi gorrión del alba."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De aquellos polvos...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se sacudió toda esa "metafísica" de mercadillo con un par de fuertes movimientos de cabeza que, a punto estuvieron de desembozarla y dejar al descubierto su rostro. Lo que no consiguió impedir es que sus agitaciones exteriores, hijas de las interiores, terminaran por deshacer el curioso y artesano recogido donde guardaba su trenzada melena azabache. Poco importaba nada de aquello. La calle estaba negra como piel de toro y desierta como la parroquia del cercano barrio rojo. Nadie a esas alturas de la madrugada gustaba de dar con sus huesos por aquellas callejuelas. Ya no recordaba vuantos meses, quizá años, desde que el sereno dejó de rondar las cercanías de la taberna. Pero no podía bajar la guardia porque los disturbios, los anarquistas, el adivinado pero no declarado estado de excepción creciente habían hecho impredecible por donde doblarían la esquina la Guardia Montada o cualquier otra sañuda china en su bota. Palpó con manos expertas toda la acristalada fachada exterior de aquella taberna, nucleo de todo. Apenas unos segundos hasta dar con los consabidos goznes sueltos que tras una contrachapada moldura le daba paso franco al local. En origen puerta, posteriores reformas la transformaron en ventanal que exiguamente dotaba de luz a las mesas del Enano Saltarín. Era tal y como le confió en los primeros días su Maestro el mejor pasaporte de Gorrión al interior. Alli se aprestaba rauda a cumplir con diligencia su penosa tarea una semana más. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Agazapada cercana a la barra desenrolló su ajado zurrón para echar mano de "la arena y los ramilletes", como ella solía llamarlos. En verdad lo primero unos gramos de uan arenisca azulada que vertía a disolver en todos lo toneles y botellas susceptibles de ser consumidos por los parroquianos en los siguientes días. Lo segundo por su parte uno preparados de hierbas y flores semejantes a las margaritas no mayores que su pulgar. Confeccionados y sazonados por su maestro su misión consistía en esconderlos en los bajos de las mesas, marcos de cuadros y patas de las sillas, sustituyendo a su vez a los secos y marchitos que ella misma disfrazó allí mismo la semana anterior. Desconocía los efectos de ambos potajes, ya que, desde que comenzó la tarea muy niña, su Maestro la hacía portar siempre a modo de pañuelo bandolero una cataplasma de alcohol de romero y no se sabía cuantas especias más. Así embozada permanecía, al menos en teoría, al margen de los ungüentos que trampeaba en el interior de la taberna.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esa noche, ya en el exterior y con la encomienda cumplida, lloró amargamente. Y es que había aprendido a amar aquellas gentes. Y aún sin haber cruzado una sóla palabra con ellos en todos esos años, gustaba de acercarse por aquel rincón. Asomarse en aquella cristalera que semanalmente violentaba para regocijarse con las aventuras de aquellos hombres y mujeres.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una noche de especial amargura para Gorrión halló todo el valor para enfrentar sus dudas a su extraño benefactor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-"Maestro bien sabeis que respetado os tengo y que vuestra gracia para conmigo no tiene limites desde que me recogisteis de la calle pero... esta será mi última noche con vos. En verdad no entiendo si nuestra tarea es honrada y no puede si no redundar en beneficio de todos aquellos infelices, porque la realizamos como vulgares rateros. Prestos de antifaz y escondidos en la noche"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-"Mi dulce y ya no tan niña Gorrión Moreno, en verdad que atinada os hallo cuando decís que no entendeis pues en ello se posa la raiz de la cuestión. En el poderoso y misterioso cognos. Ni aún con el doble de vuestra edad habría modo alguno en que yo acertara si quiera a esbozaros la complejidad que desentraña nuestra labor y el abismo que se abriría ante la ausencia de la misma. Pero baste deciros que si, como no puede escaparseme, amais a estas gentes continuareis junto amí extinguiendo esta llama que apura los minutos por consumirnos. Sin los remedios que diligentement ocultais a sus ojos, todos y cada uno de ellos caerían en el olvido, nunca fueron y nunca habrán de ser. Encadenados en las letras ajenas sus vidas serían como una huella en la arena junto al mar. Más aún, nosotros mismos seremos apènas unos minutos en el alma de quienes nos lean. Si no conseguimos alargar su sueño con mis remedios y que prevalezca esta fantasía el despertar de todos y cada uno de ellos a sus vidas reales nos los arrebatará para siempre mi preciosa niña."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Asustada e inconsolable, Gorrión cumple con su cita con la certeza de que el terrible momento que su Maestro le reveló aquella noche se halla cada vez más cercano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-6963387476083371525?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/6963387476083371525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=6963387476083371525&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/6963387476083371525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/6963387476083371525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2011/07/gorrion-moreno.html' title='Gorrión Moreno'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-8U7_pzOgicM/TjKdwipNDWI/AAAAAAAABTc/UkAluIIN-2Y/s72-c/gorrion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-681235795277399228</id><published>2010-03-08T18:51:00.002+01:00</published><updated>2010-03-08T18:58:38.364+01:00</updated><title type='text'>CLAVEL DE INVIERNO</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Clavel de Invierno&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;Estambre de alegría,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;dulce perfume en recuerdos&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;férreo tallo de sentimientos,&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S5U6klUfPQI/AAAAAAAAAzE/5hnwYEbcyS4/s1600-h/Claveles.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 251px; height: 550px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S5U6klUfPQI/AAAAAAAAAzE/5hnwYEbcyS4/s320/Claveles.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5446323724542229762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;inmensa flor de vida.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;Que no fué si no el final,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;tan remiso para tanto&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;madrugador para el llanto,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;quien trajo nuestro principio.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;Halo blanco de experiencia,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;sonrisa que restaña  el alma&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;estanque glauco saciando calma,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;prologada y dura ausencia.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;Que tus seis pétalos castados&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt; abrazando tu contorno se hallan,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;esforzados en tu amor afanan&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;en el sendero siempre hermanados.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;Siendo ángel del Sur&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;nuestro clavel tardío de invierno,&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;aún dormida y suspirando en sueños&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold; text-align: justify;"&gt;trajiste toda tu  luz.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-681235795277399228?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/681235795277399228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=681235795277399228&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/681235795277399228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/681235795277399228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2010/03/clavel-de-invierno.html' title='CLAVEL DE INVIERNO'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S5U6klUfPQI/AAAAAAAAAzE/5hnwYEbcyS4/s72-c/Claveles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-3293764938140986658</id><published>2010-02-03T20:19:00.003+01:00</published><updated>2010-02-03T20:27:20.730+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>BEFORE THE ROAD</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;No hubo un día. Sólo un día no.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Desde que aquel "pirado" escandinavo habló por internet de la demacración del sol, para morir pocos días después presa de un fanático religioso, hasta que comprendimos lo inevitable pasaron años. No muchos, pero años para ver como el sol,nuestro sol, se volvía blanco, plomizo y esteril. Insolente con nosotros, sus inquilinos, la estrella se apagaba sin darnos el derecho a réplica. Nada de lo que culparnos, nada a lo que aferrarnos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S2nNu0V9wAI/AAAAAAAAAxE/M-QUeRqZjh0/s1600-h/secorro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 213px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S2nNu0V9wAI/AAAAAAAAAxE/M-QUeRqZjh0/s320/secorro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434100629607661570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: verdana;"&gt; Llegaron las guerras, al principio las esperables luego todas las demás. Contrapunto a  la mengua de cosechas y personas se inflamaban las enfermedades y la hostilidad degenerativa hacia cualquier forma organizada de sociedad. Homo homini lupus est.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;Escribí esta nota por el miedo a perder el recuerdo de lo que fue y temo ya nada será. &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: bold;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-3293764938140986658?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/3293764938140986658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=3293764938140986658&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3293764938140986658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3293764938140986658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2010/02/before-road.html' title='BEFORE THE ROAD'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/S2nNu0V9wAI/AAAAAAAAAxE/M-QUeRqZjh0/s72-c/secorro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-9175435658682612432</id><published>2009-06-23T23:59:00.007+02:00</published><updated>2009-07-23T00:38:15.659+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Band of Brothers'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='I fought in a war'/><title type='text'>I fought in a war</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Vuelvo al mundo literario con un breve fragmento inspirado en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Band of Brothers&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;, la serie de la HBO, y el libro del mismo nombre en que se encuentra basada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a la memoria de Eugene Roe y la de todos aquellos que lucharon y se sacrificaron por la libertad durante la SGM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título está inspirado en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="font-family: courier new; font-style: italic;" href="http://www.goear.com/listen/29635a7/I-fought-in-a-war-Belle-and-Sebastian"&gt;esta canción&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt; de Belle and Sebastian.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/HBO-Eugene-Roe.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 330px; height: 208px;" src="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/HBO-Eugene-Roe.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cerró los ojos tratando de ignorar el constante y molesto tic-tac procedente de algún lejano rincón de la casa. Quería dormir, lo necesitaba, pero sabía que sería difícil conciliar el sueño; desde hacía demasiado tiempo le resultaba imposible descansar en condiciones y ya empezaba a sentirse exhausto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó entonces el ritual de cada noche. Dio media vuelta, primero hacia su izquierda, luego hacia su derecha. Después, ahuecó la almohada, se acurrucó un poco más entre las sábanas, hundió la cara en la suavidad del cojín y restregó la nariz contra la fina tela que lo envolvía. Olía tan bien. A limpio. A nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos se abrieron de repente. ¿Cuántas veces a lo largo de los últimos meses se había visto privado de algo tan simple como la comodidad de una cama recién hecha? ¿Cuántas veces le había faltado la protección de cuatro paredes como aquellas? Ni siquiera se molestó en hacer la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a su pesar, empezó a rememorar las frías y largas noches en las que el cielo de Bélgica había sido su único techo, en las que la gélida nieve lo cubría todo con un duro y espeso manto blanco capaz de borrar cualquier huella, noches en las que, demasiado a menudo, la aparente calma que acompaña la oscuridad se veía rota por el rugido de las ametralladoras, el estruendo de las explosiones, las frenéticas carreras de los hombres que trataban de ponerse a salvo, los gritos de quienes no lograban escapar de aquella tormenta de sangre y fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso a recordar cómo, con el comienzo de cada día, se sentaba tiritando junto a Spina, hombro con hombro, tratando de conservar el escaso calor que emitían sus cuerpos, para comprobar cuánto material les quedaba. No necesitaban mucho tiempo para saber que apenas tenían nada con lo que curar una mísera herida, menos aún para salvar la vida de todos los soldados que dependían de ellos, por lo que, cada dos por tres, debían ir de pozo en pozo mendigando entre sus compañeros un poco de esparadrapo, alguna dosis de morfina, unas tijeras... Sólo Dios sabía cómo habían sido capaces de trabajar en unas condiciones tan extremas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a darse la vuelta, se incorporó y echó las sábanas a un lado. No tenía sentido seguir intentando conciliar el sueño. Una vez que sus recuerdos echaban a andar, no había posibilidad de detener su avance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y, descalzo, encaminó sus pasos hacia el estrecho pasillo. Todo estaba en silencio, todo menos aquel dichoso reloj, marcando ruidosamente el paso inexorable del tiempo, como si quisiera burlarse de su cansancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó las escaleras a tientas y se dirigió al patio. Cuando abrió la puerta, una ráfaga de aire le agitó los cabellos. Seguía siendo verano, pero los veranos en Inglaterra podían resultar fríos y húmedos, especialmente si el otoño se encontraba próximo. El viento traía olor a lluvia. Si no se equivocaba, dentro de un rato empezarían a caer las primeras gotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eugene se sentó en el escalón y dirigió la vista al cielo. Entre las nubes, logró atisbar la forma redonda de la luna. La observó por unos instantes, no sin cierta fascinación, como si su brillo plateado pudiera devolverle un poco de la serenidad que la guerra se había empeñado en arrancarle de cuajo. Miles de estrellas la acompañaban en su periplo, emitiendo pequeños pulsos de luz que muy pronto fueron engullidos por los oscuros nimbos que anunciaban tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, el firmamento quedó cubierto por una gruesa capa gris. El hermoso espectáculo que venía contemplando, se había desvanecido en cuestión de segundos, sin que él pudiese hacer nada para remediarlo, igual que había ocurrido con las vidas de tantos y tantos hombres, compañeros y amigos que murieron en los campos de Normandía, en las llanuras de Holanda, en los fríos bosques de Bastogne, que no podrían disfrutar de un mundo sin guerra como el que él estaba teniendo la oportunidad de ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si de una película se tratase, los rostros de quienes ya no estaban comenzaron a desfilar ante sus ojos: el teniente Meehan, Muck, Penkala, Hoobler... Renée. Aún se estremecía pensando en ella, en aquellas manos manchadas de tanto trabajar, en los gestos de bondad que siempre tenía hacia él. Pero sobre todo recordaba el callado sufrimiento que sus ojos reflejaban y ambos compartían cuando la vida de un paciente se les escapaba entre los dedos. Había sido una excelente enfermera, una mejor persona y quien sabe si podría haberse convertido en una amiga especial, algo más que eso, incluso. La destrucción de la iglesia donde ella trabajaba le había arrebatado la oportunidad de comprobarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, sintió un escalofrío recorriendo su espalda. Los ojos se le llenaron de lágrimas. Estaba cansado de luchar contra sí mismo, de mantenerse impasible en medio de tanta locura, harto de actuar ante los demás como si poco o nada hubiese pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había soportado los bombardeos de las tropas alemanas, las ráfagas de metralleta, las incursiones de sus tanques, todo tipo de ataques y maniobras. Había visto morir uno tras otro a hombres jóvenes, fuertes y robustos de las formas más dolorosas y crueles imaginables. Se había enfrentado a la visión de brazos y piernas amputadas, de la sangre manando a chorros y desparramándose sobre el suelo. Había escuchado día tras día los gritos de auxilio de sus compañeros tras recibir el impacto de una bala o de un mortero, los gritos de aquellos que ya no podrían pedir socorro. Y a pesar de todo había logrado sobreponerse a sus peores miedos, cumpliendo con su deber. ¿Qué otra cosa podía esperarse? Era un soldado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, después de todo el infierno vivido, con la guerra concluida y su carrera militar terminada, sentía que era ahora cuando su mente se venía abajo. Necesitaba volver a la normalidad pero no sabía cuándo ni cómo podría conseguirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantó el rostro y, con los ojos cerrados, comenzó a llorar en silencio, dejando que las lágrimas corrieran libremente por sus mejillas. Lloró por los muertos, lloró por los vivos y, sin saberlo, también lloró por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conmovido, el cielo se unió a su dolor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-9175435658682612432?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/9175435658682612432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=9175435658682612432&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/9175435658682612432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/9175435658682612432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2009/06/i-fought-in-war.html' title='I fought in a war'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-3769893154920874869</id><published>2009-04-14T21:47:00.005+02:00</published><updated>2009-04-15T12:59:55.645+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canción de Hielo y Fuego'/><title type='text'>STANNIS BARATHEON</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://s141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/?action=view&amp;amp;current=stanis.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/stanis.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SeTpSM9OG4I/AAAAAAAAAYQ/b0RqEPsz9Yg/s1600-h/Stannis.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 125px; height: 141px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SeTpSM9OG4I/AAAAAAAAAYQ/b0RqEPsz9Yg/s400/Stannis.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324637158383688578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-3769893154920874869?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/3769893154920874869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=3769893154920874869&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3769893154920874869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3769893154920874869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2009/04/stannis-baratheon.html' title='STANNIS BARATHEON'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SeTpSM9OG4I/AAAAAAAAAYQ/b0RqEPsz9Yg/s72-c/Stannis.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-5832097294948194707</id><published>2009-02-19T21:02:00.003+01:00</published><updated>2009-04-15T13:00:52.216+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canción de Hielo y Fuego'/><title type='text'>Joffrey Baratheon</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primogenito del Rey Robert y Cersei&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://s141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/?action=view&amp;amp;current=jof.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/jof.jpg" alt="Joffrey Baratheon" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-5832097294948194707?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/5832097294948194707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=5832097294948194707&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5832097294948194707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5832097294948194707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2009/02/joffrey-baratheon.html' title='Joffrey Baratheon'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-3697139440243725290</id><published>2008-11-17T23:24:00.005+01:00</published><updated>2009-02-19T23:50:29.835+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canción de Hielo y Fuego'/><title type='text'>Eddard Stark</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Mano del Rey, Señor de Invernalia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/Escanear-1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 471px; height: 647px;" src="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/Escanear-1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-3697139440243725290?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/3697139440243725290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=3697139440243725290&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3697139440243725290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3697139440243725290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/11/eddard-stark.html' title='Eddard Stark'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-7729672199102610382</id><published>2008-10-27T18:59:00.003+01:00</published><updated>2009-02-19T23:51:40.976+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>DEORWINE</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(...)&lt;a href="http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/10/derufod-el-mensajero-de-boromir.html"&gt;De repente, escucharon pasos fuera y oyeron golpear la puerta, sin esperar respuesta se abrió entrando, algo sofocado, un rohirrim de buena estatura, corpulentos hombros, una larga melena rubia y una mirada de desafío en los ojos dirigida a Derufod.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/10/derufod-el-mensajero-de-boromir.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Después de cerrar la puerta saludó al mayoral y miró receloso a una de las jóvenes, la más alta y de prominentes pechos, debía de ser su prometida, dedujo Derufod y debía tener mucha confianza con el mayoral para entrar en su casa con aquellos modales:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a href="http://eolywyn-de-rohan.blogspot.com/2007/10/derufod-el-mensajero-de-boromir.html"&gt;-Yo estoy encargado de la guardia esta noche, y me dijeron que llegó un extranjero, no nos fiamos de nadie&lt;/a&gt;...(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://s141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/?action=view&amp;amp;current=Deorwine.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/Deorwine.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-7729672199102610382?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/7729672199102610382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=7729672199102610382&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/7729672199102610382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/7729672199102610382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/10/deorwine.html' title='DEORWINE'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-2911293225710602976</id><published>2008-10-13T20:05:00.011+02:00</published><updated>2008-10-13T23:11:17.599+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La batalla de Shalamtut'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>La batalla de Shalamtut</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La noche al fin nos trajo paz. Horas y algunos minutos de valiosa paz a aquel yermo y funesto paramo que ahora vestía sangre. La suya y la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;Apenas hacía unas semanas, los Caciques de los principales clanes Ulís se habían enseñoreado de la símbolica y sacrosanta llanura de Shalamtut. Allí donde Vigó Nuestro Señor labró la Semilla Maestra que dio origen a Tierra, Mar, Aire y Fuego  y con ellos a todos los dones con que esta buena y vieja tierra nos amamanta a todos los que en ella hollamos ya seamos Ulís, Drelyns, Dagonianos, Astarís o Shaldarunes... Hombres. A la XXI Compañia de Picas y Arcos de Lynwer la gloria de defender aquellas polvorientas yardas de desierto religioso y verter en él sus vidas por disputas territoriales inmemoriales se les antojaba muy exigua. Había costado siglos hacer valer los derechos del Reino Drelyn sobre Shalamtut primero frente al Reino de Shaldar y en las últimas decadas frente a todos al Comarcado no reconocido de Ulí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOhV7QgPyI/AAAAAAAAAGA/e0v9aeRwHks/s1600-h/gran_batalla_Rocroi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOhV7QgPyI/AAAAAAAAAGA/e0v9aeRwHks/s400/gran_batalla_Rocroi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256722588127739682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tras cuatro días de pesada y penosa marcha desde nuestro Bastión de Lynwer con un paupérrimo avituallamiento al fin  llegamos al pie de la cordillera que acuartela la tierra por la que muchos de nuestros hombres morirían esa misma mañana. El encuentro entre nuestros reclutas y las tribus del Este había sido breve y violento. Nuestra primera carga hizo retroceder a los zapadores y arqueros Ulís que trataron de flanquearnos tan pronto como habíamos puesto un pie en Shalamtut e ingenuamente tomando celada por victoria nuestros cuadros de infantería se desfiguraron por la febril y enloquecida persecución de lo que creíamos el total de nuestro enemigo. Una alocada carrera sustituyó al firme y vigoroso avance de las formaciones mil veces ensayadas. Cuando las compactas y férreas hileras dieron paso a un desbordante e irrefrenable caos entre la XXI Compañia de Picas y Arcos en Lynwer de las últimas dunas más meridionales de la llanura y justo donde los montes que limitan con Shaldar daban un mayor abrigo se recortaron como un oscura y vil marea centenares de Ulís montados. Su rapido y compacto contragolpe tuvo efectos devastadores. La caballería ligera de Rundburgo que nos había escoltado desde nuestros acuartelamientos en el norte hasta la batalla se ahogó entre su carga y los dardos que los arqueros supervivientes de la primera escaramuza ya reagrupados les dirigían sin piedad. Casi la totalidad del 1er Cuadro de la XXI Compañía que avanzaba en vanguardia quedó aislado y sucumbió en apenas unos segundos mientras que los salvajes jinetes del este cortaban cabezas y brazos  a placer en medio de aquel negro caos. Muchos de aquellos soldados no eran más que niños con unas semanas de instrucción y aquella batalla distaba mucho de lo que esperaban encontrar al salir de nuestras fortificaciones. Las Nemse Siren, las monturas Ulís, paralizaron de terror a muchos de ellos pagando con agonía y muerte aquel descuido. En todas las ciudades de Drelyn corrían rumores de que enormes aves sin alas  de grisacea y rocosa piel con malignos ojos rojos campaban por las llanuras de Ulí en numerosas manadas. Según los textos religiosos, las Nemses Siren habían sido desterradas de la faz de la tierra por una milenaria afrenta a Vigó Nuestros Señor y su exilio lo situaban escrituras y relatos  en los desiertos del Comarcado no reconocido de Ulí. Estos pájaros estigmatizados no volaban pero medían casi tres metros desde las bien armadas garras posteriores hasta su aguileño pico pleno de pequeños y afilados incisivos. Poseían poderosísimas patas traseras y eran capaces de transportar a un hombre robusto tan velozmente como un caballo adulto y rápido. Siendo así no era ilógico pensar en ellos como un gran activo bélico y más para estas salvajes tribus del este, quienes tan irreconciliable odio nos profesan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOiGtVWMtI/AAAAAAAAAGQ/K3_XQ04A_gE/s1600-h/aves_del_terror.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOiGtVWMtI/AAAAAAAAAGQ/K3_XQ04A_gE/s400/aves_del_terror.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256723426203546322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La desgarradora visión de los compañeros muertos y devorados vivos en muchos casos sirvió para que la recobrada cordura impulsase a los tres Cuadros restantes de la XXI de Picas y arcos en Lynwer a retomar la formación y hacer pagar cara la afrenta y salvajismo a los jinetes extranjeros. La efervescencia de la primera carga de los enlutados jinetes Ulís sobre sus Nemses Siren había pasado y su ausencia de disciplina y táctica supeditaba su victoria al daño inflingido en su primer impacto. Una vez retomado el "erizo" de nuestros piqueros y atrapados por los mismos montes y rocas que antes  los ocultaban la mayor parte de los soldados sin montura y arqueros enemigos cayeron bajo nuestros dardos. El tercer Cuadro avalanzó sus piqueros y espaderos sobre la ultima bolsa de resistencia que algunos infantes rebeldes apuntalaron de modo desesperado en el abandonado campamento de los jinetes Ulís que ya se daban a la fuga. Gritos ahogados, escudos rotos, suplicas ignoradas de piedad y espadas cayendo al páramo se llaban nuestra victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es nuestra undécima batalla en Shalamtut  y adornarán su tierra desde hoy la sangre y el honor de todos los caidos del 1er Cuadro de la XXI Compañia de Picas y Arcos de Lynwer: un centenar de piqueros muertos o desaparecidos, treinta arqueros y treinta ballesteros desangrados al lado de los cadáveres de cincuenta y ocho espaderos e infantes de línea.  En los tres Cuadros restantes las  perdidas no han sido tan altas, no obstante el número de lesiones y heridas es muy alto. Mis oficiales me informan de al menos doscientos heridos la mitad de ellos muy graves. Por último reseñar en esta macabra y oscura lista los treinta y cinco jinetes de la Caballería de apoyo  de Rundburgo también muertos. A cambio de todo ese valor, de todas esas vidas y la entrega de nuestra gente cualquier balance sería gravoso en extremo para nosotros. Cabe sin embargo mencionar que trocadas por la  juventud y las vidas perdidas de centenares de nuestros compatriotas, Vigó los acoja, inflingimos unas trescientas bajas confirmadas al enemigo y capturamos más de una veintena de prisioneros, incluyendo tres de esas endiabladas aves dentadas que han sido ya  bautizadas por la tropa como "Nemsys". Tras algunas horas de sueño reparador partiremos de nuevo a Lynwer con la esperanza carcomida por estas estériles escaramuzas con los secesionistas del Este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GENERAL ALMUNSEN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOh3K0iItI/AAAAAAAAAGI/gR8RwH3-W3A/s1600-h/4926_1202647562882604.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOh3K0iItI/AAAAAAAAAGI/gR8RwH3-W3A/s400/4926_1202647562882604.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256723159241073362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-2911293225710602976?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/2911293225710602976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=2911293225710602976&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/2911293225710602976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/2911293225710602976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/10/la-batalla-de-shalamtut.html' title='La batalla de Shalamtut'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TnpHE7LkzgI/SPOhV7QgPyI/AAAAAAAAAGA/e0v9aeRwHks/s72-c/gran_batalla_Rocroi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-4629911127376728868</id><published>2008-09-16T23:35:00.000+02:00</published><updated>2008-09-16T23:46:26.805+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (VI): El fin de todas las cosas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/denethor-palantir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/denethor-palantir.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Miró a su alrededor. Le pareció que algo se movía entre las sombras, al pie de las estrechas y empinadas escaleras de piedra. Se detuvo a escuchar en silencio y, tras unos instantes de atenta vigilancia, se convenció de que allí no había nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dio media vuelta y prosiguió con su andadura, subiendo un escalón tras otro sin perder un solo segundo, intentando recorrer en el menor tiempo posible el camino que aún se extendía ante sus pies. Quería llegar cuanto antes a aquella maldita habitación pero, con cada nuevo paso, el recorrido parecía ampliarse unos metros más, como por arte de algún diabólico hechizo, burlándose de su evidente angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo dos veces, aceleró la marcha, forzando sin piedad sus piernas temblorosas, ya de por sí fatigadas a causa de la larga ascensión. Necesitaba estar solo, aclarar sus pensamientos, encontrar un poco de paz para su alma atormentada. Y sólo en ese lugar que ahora se le antojaba tan lejano podía obtener las respuestas que su corazón ansiaba obtener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo que conocía, todo aquello que amaba y había intentado proteger con uñas y dientes, se estaba desmoronando ante sus propios ojos, sin que pudiera hacer nada por remediarlo. Había perdido tantas cosas que, en aquellos momentos, se sentía como una concha vacía, sin una mísera vida a la que aferrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, su esposa, la única capaz de ver más allá de su semblante serio y arisco, la que había compartido sueños y anhelos con él, había fallecido presa del miedo y la pena en plena juventud. Después, su primogénito, el orgullo de su casa, había muerto en una misión que él mismo había autorizado de mala gana, a cientos de kilómetros de su hogar, sin posibilidad de despedida alguna. Y ahora Faramir, su pequeño Faramir, al que amaba profundamente a pesar de sus diferencias, se consumía lentamente en uno de los niveles inferiores de la torre, dispuesto a dejar atrás el mundo de los vivos, tal y como ya habían hecho el resto de sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía soportarlo un segundo más. Tenía que buscar una solución, algún remedio para tanto mal, y sabía que su mejor consejera, la única que le quedaba en aquellos momentos de desconcierto, descansaba silenciosa en esa estancia cerrada a cal y canto a la que por fin había conseguido llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mano firme, abrió la puerta y se adentró sin dudar en la oscuridad del recinto. Se aproximó a una de las paredes de piedra blanca y prendió el candil que colgaba de ella. La súbita llama iluminó su rostro por unos instantes, arrojando espectaculares matices de rojo fuego sobre su piel marfileña, plagada de pequeñas gotas de sudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminó hacia el espacio central de la sala y tomó asiento ante el señorial escritorio de roble. Delante de él, un cofre de madera ricamente adornado descansaba sobre la mesa. Las yemas de sus dedos acariciaron la delicada superficie del baúl, deteniéndose brevemente en cada una de las diminutas gemas que decoraban su superficie con vívidos destellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humedeciéndose los labios, sacó una llave que llevaba colgada al cuello y la introdujo en la cerradura de metal. Abrió el candado con un rápido movimiento de su mano y, extrayendo el contenido con sumo cuidado, como si pudiese romperse sólo con su tacto, lo colocó sobre el escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó aire y retiró la tela de terciopelo negro que cubría el objeto. La oscura esfera de cristal resplandeció al fugaz contacto de las llamas, pero su luz se extinguió tan pronto como había surgido. Parecía envuelta por tinieblas infinitas, las mismas tinieblas que anegaban la mente del Senescal y le impedían ver más allá de su propio dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denethor escudriñó la opaca superficie, moviendo sus ojos con frenética desesperación, tratando de buscar en su aterradora oscuridad alguna pista, alguna idea, algo, por muy pequeño que fuera, que pudiera devolverle la ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó y rebuscó y, cuando estaba a punto de darse por vencido, vio que una imagen empezaba a aparecer, primero distorsionada, luego con mayor nitidez. Barcos. Decenas de barcos navegando por el Anduin, avanzando a golpe de viento y remo, cada vez más próximos a su destino. La imagen desapareció para ser inmediatamente sustituida por otra. Orcos. Miles de orcos acantonados tras la Puerta Negra, pertrechados con todo tipo de armas, dispuestos a seguir asediando Minas Tirith hasta aniquilar todo rastro de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió que las lágrimas se le agolpaban en los ojos. Todo estaba perdido. Todo. No había opción alguna para la esperanza, ¿cómo tenerla después de lo que acababa de contemplar? La ciudad sucumbiría entre gritos y llantos, consumida por la sangre y las llamas, devorada por ese terror innombrable que habían intentado derrotar en vano. Se levantó bruscamente, tirando al suelo la silla sobre la que había permanecido sentado segundos antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si eso era lo que el azar les deparaba, si la muerte era un enemigo al que no podrían vencer en aquella ocasión, no tenía sentido seguir eludiendo lo inevitable. Él mismo saldría a su encuentro. Nunca había sido un hombre cobarde y no pensaba empezar a serlo ante el final que los Valar habían confeccionado para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogió la piedra vidente y, apretándola contra su pecho, salió corriendo de la habitación, en dirección a las escaleras. No, nadie decidiría la suerte de Denethor. Había sido una marioneta en manos del destino durante demasiado tiempo. Ya era hora de empezar a manejar los hilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez, él tendría la última palabra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-4629911127376728868?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/4629911127376728868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=4629911127376728868&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4629911127376728868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4629911127376728868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/09/hijos-del-rbol-vi-el-fin-de-todas-las.html' title='Hijos del árbol (VI): El fin de todas las cosas'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-5530408261524222109</id><published>2008-07-09T13:57:00.006+02:00</published><updated>2008-07-21T21:34:23.653+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (V): Home is behind...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHSnS5wF3qI/AAAAAAAAAVU/h2Pl55yMJXM/s1600-h/TN-Minas_Tirith_.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHSnS5wF3qI/AAAAAAAAAVU/h2Pl55yMJXM/s320/TN-Minas_Tirith_.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220981811211263650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Detuvo su caballo y dirigió la vista atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Con el corazón encogido, comprobó que aún estaba allí, alta y delicada como el día en que la vio por primera vez. Ella lo observaba en la lejanía, inmóvil y en silencio, apenas iluminada por los primeros rayos de sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cautivado por tan dulce visión, no se atrevía a apartar la mirada de aquella figura solitaria, temiendo que su efigie pudiera desvanecerse con el despertar de un nuevo día, igual que un fantasma se pierde entre las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que partir, sabía que esa era su obligación, pero las despedidas nunca son fáciles y la suya estaba resultando dolorosamente amarga. Pasaría mucho tiempo, demasiado, hasta que la volviese a ver. Quién sabe lo que podría ocurrir mientras tanto. Es más, ¿sería capaz de regresar algún día? ¿Lograría cumplir su cometido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su pecho comenzó a palpitar con violencia ante la idea de no sobrevivir a los peligros del camino. Había tantas cosas que podían salir mal, tantas probabilidades de fracasar, tan poco resquicio para la esperanza... ¿Acaso no podía morir atravesado por un flecha igual que su padre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, desechó aquel pensamiento funesto y, consciente de su tarea, se dijo que todo formaba parte de su destino, que aquella separación era necesaria para un futuro mejor, un futuro lejos de la Sombra, lleno de vida y no de  destrucción. Eso, al menos, es lo que le habían inculcado desde pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo si conseguía ser digno de ella, pensó, quizás podría volver algún día con la cabeza bien alta, listo para recuperarla. Sólo entonces. Pero “algún día” sonaba tan lejano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras su alma se desgarraba entre el dolor y el deber, dedicó unos instantes a memorizar aquella figura exquisita, tratando de grabar a fuego en su mente todo esplendoroso atisbo de belleza, cada una de sus pequeñas imperfecciones, aquello que la hacía única.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos recorrieron la majestuosa silueta con la dedicación de un amante, deteniéndose de tanto en tanto para admirar su porte regio, rebosante de nobleza, o maravillarse ante el inmaculado brillo que parecía desprender con la luz del alba. Y cuanto más la observaba, más hermosa la encontraba. Hermosa, etérea, casi de otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Thorongil, apresúrate -gritó a lo lejos un anciano de larga barba y sombrero picudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella voz  lo devolvió a la dura realidad, rompiendo el hechizo que había caído sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía demorarse más, debía iniciar la marcha cuanto antes. Un largo y tortuoso viaje se cernía sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lágrimas en los ojos, se despidió de ella por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el viento comenzó a soplar con fuerza, haciendo ondular los pendones que decoraban las altas torres de piedra, como pequeñas manos agitándose en el aire. La blanca Torre de Ecthelion refulgió al contacto con la dorada luz de Anor, y un águila majestuosa planeó sobre la ciudad. Minas Tirith también se despedía de él. “Hasta pronto”, parecía querer decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reteniendo en su memoria aquella imagen idílica, el caballero de mirada gris dio media vuelta y guió su montura por la yerma explanada, alejándose poco a poco del lugar que se convertiría años más tarde en su hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Algún día volveré -su voz se confundió con la brisa matinal-, lo juro...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: none; background: transparent;"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-5530408261524222109?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/5530408261524222109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=5530408261524222109&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5530408261524222109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5530408261524222109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/hijos-del-rbol-v-home-is-behind.html' title='Hijos del árbol (V): Home is behind...'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHSnS5wF3qI/AAAAAAAAAVU/h2Pl55yMJXM/s72-c/TN-Minas_Tirith_.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-8144525568256547976</id><published>2008-06-04T18:25:00.006+02:00</published><updated>2008-07-21T21:35:04.745+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (IV): Arena y sal</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SEbCteBVG5I/AAAAAAAAAU0/LEALKa-4N90/s1600-h/playa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SEbCteBVG5I/AAAAAAAAAU0/LEALKa-4N90/s320/playa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208064105509100434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;La suave brisa reanudó su danza con las olas, haciendo ondular los delicados ropajes que envolvían el cuerpo de la muchacha.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Sus largos cabellos, desprovistos de toda atadura, volaban en libertad, dibujando las más variadas formas en su incesante y acompasado vaivén.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Su rostro, por contra, se mantenía sereno e imperturbable, contemplando en silenciosa dignidad el azul eterno que se extendía más allá de la costa, mientras los dorados rayos de sol acariciaban con dulzura cada centímetro de su piel.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Cerró los ojos para saborear aquel instante de paz.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Una vez más, aspiró con cuidado el aire que la rodeaba, con la vana esperanza de atrapar a través de aquel pequeño gesto algo de la esencia del idílico paraje en el que se encontraba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Un fuerte olor a sal inundó sus sentidos. Aquel aroma, el inconfundible aroma de su tierra, se había convertido en su más fiel compañero, formando parte de su ser, confundiéndose con el perfume de sus sueños y anhelos, impregnando cada uno de sus no tan lejanos recuerdos de infancia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Una lágrima solitaria recorrió la tersa superficie de su mejilla, hasta desaparecer en los diminutos pliegues de aquellos labios exquisitos, repletos de vida y color.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Ya no volvería a contemplar aquella costa salvaje y hermosa, bañada por las aguas cristalinas del gran mar, testigo mudo del devenir de los años.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;No volvería a pasear por aquellas playas vírgenes, sintiendo la arena palpitar bajo sus pies, mientras caminaba hacia el infinito.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Todo aquello no sería más que una onírica visión del pasado, un preciado don que tendría que atesorar en lo más profundo de su alma.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Esa misma tarde, marcharía a Minas Tirith para desposar a su prometido. Todo estaba preparado para aquel viaje sin retorno.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Acarició con la yema de los dedos su boca sonrosada, tratando de reprimir un suspiro que finalmente se fundió con el aire matinal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;¡Cómo echaría de menos los cálidos colores que inundaban su habitación cada amanecer, el estridente sonido de las gaviotas en el puerto, las largas noches de verano en que las doncellas cantaban y danzaban bajo la atenta mirada de la luna...!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Aquel hermoso cuento había llegado a su fin, alejándose de ella como la arena se escurre entre los dedos de quien intenta retenerla.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Y a pesar de todo sonrió. Porque, dentro de su lógica tristeza, se sentía inmensamente dichosa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Tan sólo unas horas la separaban de su destino. Unas horas más y compartiría el resto de su vida con el hombre que hacía palpitar su pecho. Un hombre que la idolatraba, que la consideraba como la más hermosa de las criaturas, que pondría el mundo a sus pies si hacía falta. El hombre de su vida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Al pensar en él, su sonrisa brilló con más intensidad, haciendo palidecer al mismísimo sol.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Sin duda alguna era feliz, muy feliz. Y quería que él también lo fuera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Sabía que echaría de menos a su familia, que los comienzos serían duros, que una vida tan próxima a la Sombra no resultaría fácil, pero todo eso no importaba lo más mínimo. Ocurriese lo que ocurriese, estaba segura de haber tomado la decisión adecuada. Su corazón desbocado se lo confirmaba con cada nuevo latido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Sus ojos se posaron de nuevo sobre la mar enbravecida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;En la lejanía, escuchó la voz de su hermano gritando su nombre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Había llegado la hora de caminar hacia el futuro. Una nueva vida la esperaba tras las piedras inmaculadas de la Ciudad Blanca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-8144525568256547976?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/8144525568256547976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=8144525568256547976&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/8144525568256547976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/8144525568256547976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/06/hijos-del-rbol-iv-arena-y-sal.html' title='Hijos del árbol (IV): Arena y sal'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SEbCteBVG5I/AAAAAAAAAU0/LEALKa-4N90/s72-c/playa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-565168933123835491</id><published>2008-05-05T19:30:00.005+02:00</published><updated>2008-10-13T22:58:40.222+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hermanos en armas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>HERMANOS EN ARMAS ( parte 2 y final)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(...) Llegó mi turno. Era de los contados elegidos que aún podían moverse solos. para Rivoi eso era más que suficiente. Él no estaba nervioso, ni siquiera un pestañeo sobrante. Nada que denotase un sólo quiebro de conciencia en aquella paradoja natural: Rodeados de agua pero muertos de sed. Su hedionda calidez me turbaba, en aquellos días se asemejaba más a un padre condescendiente que a un Comisario político. Sobretodo con los moribundos con quienes pasaba largas horas. Tiempo para jugar a la muerte. Tiempo para decidir quien vive y quien muere para los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora lo sé. Era mi turno. Seguiría la ruta inaugurada por nuestro jovencísimo compañero de armas. necesitabamos agua. Me necesitaban. Salí con lo mínimo, no quedaba mucho que llevar pero lo poco sobrante sería carga. Carga, lastre pesado y sudoroso: Sed. Llevaba un fusil sin bayoneta, si se acercaban tanto merecía morir por descuidado: Motivación. Quizá cazase uno los famosos ciervos de Rivoi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé durante horas. No ví nada. Me perdí. Me encontré, justo al lado de un Panzer embarrancado. !! Estupidos alemanes !! Ni un caballo podría moverse por aqui como demonios pretendían hacer avanzar un...Tampoco un ciervo. Ahora lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto los ví y no hubo nada más. No podía ser. Pero sin embargo, cómo no serlo. Dos eran dos, los barriles de agua nazis para los motores de sus dragones metálicos. Lo hubiera conseguido. Probablemente Lensko ya lo hubiera conseguido. Incluso logré determinar cual de aquellos "gemelos" canales en las marismas me llevarian hacia la inquietud inspirada por Rivoi y el desprecio hacia Tukhov. Con todo, no podría llevar el agua de ninguna de las maneras hasta ellos. No yo solo y no en esta tierra. ¿Por qué volver? ¿Por qué no esperar? El agua era mía yo la encontré. Sin duda esperando el tiempo adecuado llegaría otro explorador y juntos quizás. Pero, ¿Quien? Tarenkof manco. Gullain casi ciego.Tukhov Cobarde. Rivoi. Sí, Rivoi sin duda... No, no lo haría nunca. No tenía ninguna prisa el "Servidor del Pueblo". Lensko, Él me convenció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice mil y un esfuerzos para perderme de nuevo en aquella telaraña de vegetación y agua pantanosa. Objetivo: el regreso. Decenas de combinaciones y carámbolas en tan sólo unas horas. A la izquierda de ese arbusto...un Kilometro al norte desde el árbol hueco... Mis pies se estaban volviendo negros. La humedad y el frío se hubieran encargado de resolver mis problemas de calzado a perpetuidad en un par de días. No lo conseguí. Las fuerzas caían. No buscaba nada ya sólo flotaba por el fango cayendo en un sopor tibio y mugriento. Cerré los ojos. Recuperé mi cuerpo y lo que em restaba de fuerzas al instante siguiente. De manera torpe y ruidosa "algo" se dirigía directamente a mí. Algo que mató a Lensko. Ahora lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preparé una de mis tres únicas balas asignadas a mi fusil asignado. Apunté hacia la vibrante maraña verde y disparé. Eso quise. Toda mi arma era un enorme, mohoso e inservible cayado para ancianos. El pantano me cobraba su tributo de las formas más diversas y exasperantes. aquel fusil me lo entregó Rivoi. Lo sabía y ahora yo también. Tukhov tembloroso pero armado apareció de entre la maleza. Exhaló un suspiro de profundo agradecimiento a Dios por encontrarme. Agradecimiento a un dios no reconocido en nuestros libros y ordenes. Agradecimiento que no hubiera consentido Rivoi. Rivoi, Lensko, Rivoi, Tukhov, Rivoi...yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi "granjero-teniente" hizo señas para que me acercase a su posición: Ordenes. Entonces lo sabía, yo lo sabía. Rivoi apareció justo detras de mí armado con la bayoneta que me negó antes a mí. No por sorpresa. Entonces ya lo sabía. Las tres últimas dentelladas de su hoja oxidada fueron habiles en acortar mi agonía. Las decenas anteriores no. Incluso cuando sus ratoniles incisivos empezaron a despellajarme, en parte mi vida seguía corriendo. Supliqué en silencio que Lensko hubiera muerto sin llegar a ver el tanque, sin hallar el agua, sin sentir como en su mezquindad solo pagaban otro mísero día a esta tierra con sangre de inocentes. Que Lensko no hubiera muerto en medio de otro fogonazo más de amor que Rivoi no esperó a comprender condenándonos a todos. Otro paso hacia atras. Otra macabra brazada para llegar al Final.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: none; background: transparent;"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-565168933123835491?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/565168933123835491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=565168933123835491&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/565168933123835491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/565168933123835491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/05/hermanos-en-armas-parte-2-y-final.html' title='HERMANOS EN ARMAS ( parte 2 y final)'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-5107364213832423723</id><published>2008-04-17T22:55:00.003+02:00</published><updated>2008-07-21T21:35:31.142+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Roma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tu quoque?'/><title type='text'>Tu quoque?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cambiamos un poco de tercio y nos adentramos en las entrañas de Roma... Inspirado en el personaje de Bruto, aparecido en la serie de la HBO.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://s152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/?action=view&amp;amp;current=TobiasMenziescomoBruto.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 238px; height: 264px;" src="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/TobiasMenziescomoBruto.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Tu quoque?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Caminaba distraído por la sala, enredado sin remedio en el frágil hilo que a duras penas mantenía unidos sus  pensamientos. Sentía la cabeza a punto de explotar, anegada por un mar de indescriptible desazón. Si no dejaba de pensar, se volvería loco de un momento a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus piernas no dejaban de moverse, caminando incesantemente, aterradas ante la idea de detener su curso un solo instante. No respondían a ninguna orden concreta, simplemente seguían adelante por inercia, por la necesidad apremiante de hacer algo más que ver el tiempo morir segundo a segundo, de mantener ocupado a su azorado dueño durante aquella tensa espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo bruscamente al topar por enésima vez con una de las sobrias paredes que delimitaban el lugar y, tras darse la vuelta con absorta delicadeza, prosiguió con aquella caminata estéril, esquivando de forma mecánica las columnas de piedra que sostenían ese alto techo que se cernía amenazante sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que avanzaba por el sendero imaginario que sus pasos iban trazado, el temblor incontrolable de sus manos se hacía más evidente, apoderándose poco a poco del resto de su cuerpo inquieto, totalmente ajeno a los ruegos de calma que su mente le hacía una y otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó la agitación de sus extremidades durante unos segundos, y se maldijo amargamente por su absoluta falta de autocontrol. Aquello no era propio de un romano serio y comedido como él. No podía comportarse de esa manera, dejándose arrastrar como un muchacho asustadizo por sus temores más salvajes. Debía aplacar todo atisbo de emoción, toda señal de confusión. Lo sabía. Pero le resultaba imposible serenarse ante los acontecimientos que aún estaban por suceder y sabía inevitables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su peregrinar, mantenía la mirada gacha, evitando cruzar sus ojos marrones y brillantes con los de aquellos otros hombres, algunos intranquilos, otros increíblemente sosegados, que se repartían aquí y allí por el espacio semivacío del Senado. No quería que nadie descubriese la duda que comenzaba a aflorar en su corazón una vez más. Habían llegado demasiado lejos con el plan y no podía permitirse estúpidas zozobras de última hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos salvar la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró los ojos y los apretó con fuerza, obligándose a repetir mentalmente aquellas palabras que tantas veces había pronunciado con vehemencia en las reuniones clandestinas de las últimas semanas. Las repitió hasta la saciedad, como quien entona un cántico desesperado, convenciéndose a sí mismo de que aquello que se disponían a hacer estaba bien, que era lo correcto. Una cuestión de Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, el rumor de voces que revoloteaba a su alrededor cesó como por arte de magia. Alguien tiró levemente de su túnica, sacándolo del trance en que estaba sumido. Levantó los párpados y se encontró frente a frente con Casio, su amigo, su hermano, su compañero más fiel en aquella empresa tan particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se miraron durante unos segundos, inmóviles, hablando sin necesidad de decir nada, hasta que los ojos de Casio se desviaron hacia la entrada del recinto. Bruto se giró sobre sí mismo y distinguió la figura de César, dirigiéndose con  estudiada elegancia hacia el asiento que le estaba reservado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había llegado la hora. Su hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragó saliva en un vano intento de deshacer el nudo que oprimía su garganta, para, a continuación, descender las escaleras de piedra como quien desciende al mismísimo Averno, encaminándose con paso receloso hacia el centro de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dictador, el tirano al que todos querían derrocar pero nadie se atrevía a contrariar, ya se encontraba rodeado por un nutrido grupo de senadores, igual que un débil animalillo acorralado por una manada de lobos hambrientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos comenzó a proferir una retahíla de amenazas y reproches que retumbó en el silencio de la estancia. En su osadía, se atrevió a tocar la toga del todopoderoso César, agarrándolo a continuación con violencia y zarandeándolo ante la vista de todos, intentando demostrar así que aquel hombre, supuestamente tocado por los Dioses, no era más que un simple mortal. Un insignificante y prescindible mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel gesto desafiante y su posterior grito fueron suficientes para desatar la locura. Uno tras otro, los senadores, honrados y pulcros representantes del pueblo romano, modelos de decoro y honor, dejaron atrás cualquier tipo de pudor y, sacando las dagas que llevaban escondidas bajo sus ropajes, comenzaron su particular orgía de sangre y venganza, hundiendo repetidas veces las afiladas hojas que portaban en la suave y tierna carne de su víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bruto lo contemplaba todo desde su posición, estupefacto, incapaz de respirar, con los ojos entornados, vacíos, perdidos, la frente bañada en sudor, y las lágrimas amenazando con escapar de sus órbitas enrojecidas. Abrió la mano y dejó caer la daga que había traído consigo, chocando estrepitosamente contra el suelo de mármol. La sangre se le agolpaba en las sienes, martilleando su conciencia a golpe de latido, retorciéndose en sus entrañas a medida que una nueva puñalada vaciaba de vida el cuerpo de quien una vez había sido su amigo, casi podía decirse que un padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía el modo en que se iba a ejecutar el plan, todo había sido planeado al milímetro, no había un solo resquicio para el error, para la improvisación, pero ahora que su sangrienta creación se desplegaba ante su atónita mirada, no pudo evitar una oleada nauseabunda arrasando sus sentidos, dispuesta a ahogarlo de un momento a otro. Quería salir de allí, deseaba borrar todo retazo de aquella visión abominable, pero sus piernas se negaron a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César cayó al suelo, agonizante, los ojos desorbitados, incapaces de asimilar lo que estaba ocurriendo. Se revolcó sobre su propia sangre y comenzó a arrastrarse con torpeza hacia las primeras filas de asientos, ofreciendo la misma imagen patética que una bestia herida de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casio se aproximó a Bruto, un brillo sanguinario inundando sus negras pupilas, y extendió su brazo sin reservas, ofreciéndole una pequeña daga para que participase en su particular ritual de purificación. Al fin y al cabo, era aquello por lo que tanto había luchado. No podía quedarse al margen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la garganta reseca, demasiado aturdido para despegar los labios y pronunciar una sola palabra, tomó el objeto con que su amigo le estaba obsequiando, y caminó muy despacio hacia el lugar en que por fin se había detenido un moribundo César.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se arrodilló ante él, atenazado por la responsabilidad que él mismo había cargado sobre sus espaldas, y se detuvo a observar aquel rostro desencajado por el dolor, salpicado de sangre, empapado en sudor y lágrimas, igual que sus ropajes, terriblemente desgarrados por la ferocidad de la lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mitad de su agonía, César pareció reconocerlo, parpadeó un par de veces, intentando rasgar el velo de inconsciencia que comenzaba a cubrir su visión, y le dedicó una mirada mezcla de sorpresa y comprensión. Aquello hizo que nuevas lágrimas, amargas como la hiel, acudieran a los ojos del joven Bruto, pero antes de que pudieran descender por sus mejillas, la hoja que llevaba en su mano ya se había hundido en el pecho del dictador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso en pie mientras su víctima daba sus últimas bocanadas de aire. Con sumo cuidado, se retiró del cadáver, tratando de no resbalar sobre el suelo cubierto de aquel líquido rojo y espeso, ese que impregnaba cada poro de su piel, que no se borraría de sus manos por más que las lavase una y otra vez.  Lo que había hecho le perseguiría eternamente, con el amanecer de cada nuevo día, en sus noches solitarias, acechándolo en forma de oscuras y terribles pesadillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo conseguimos -oyó decir a alguien en la lejanía-. El tirano ha muerto. Roma está a salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió con amargura, las comisuras de sus labios elevándose apenas unos milímetros sobre su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a él, la República había derrotado a su peor enemigo, había quedado definitivamente libre del yugo de alguien tan pernicioso como César. Bien podría decirse que era un defensor del pueblo, un auténtico héroe, el más grande y admirable salvador de Roma, tal y como su madre Servilia le había repetido incansablemente durante los últimos tiempos. Pero, si en verdad era todas esas cosas, ¿por qué sentía aquel peso mortal en el pecho, por qué tenía aquella sensación de angustia y desasosiego?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó, exhausto y derrotado, sobre uno de los escalones de piedra que rodeaban la escena del crimen. Miró a su alrededor con ojos cansados, escrutando el semblante de los demás asesinos. Se llevó ambas manos al rostro y trató de reprimir el llanto que amenazaba con aflorar al exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había salvado a Roma. ¿Quién lo salvaría a él?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-5107364213832423723?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/5107364213832423723/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=5107364213832423723&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5107364213832423723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5107364213832423723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/04/tu-quoque.html' title='Tu quoque?'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-5881790559268142773</id><published>2008-03-25T13:25:00.002+01:00</published><updated>2008-07-21T21:36:05.390+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (III): Aprendiz</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gandalf el Gris acababa de atravesar las puertas de la ciudad. Aquella no era una noticia agradable para el hijo de Ecthelion. Todo lo contrario. La inesperada visita de aquel viajero venido de tierras lejanas sólo podía acarrearle nuevas e innecesarias preocupaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el prolongado mandato de su padre, Mithrandir siempre fue tratado con el mayor de los respetos, siendo valorado por sus prudentes consejos así como su apoyo al complicado gobierno de aquel feudo sin rey. Denethor, sin embargo, jamás compartió ese sentimiento de admiración y se mostró reticente a hacer uso de la incuestionable sabiduría del mago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que tuvo uso de razón -algo que ocurrió inusitadamente pronto-, se obligó a ver más allá de sus sutilezas y subterfigios, tal y como él los calificaba, desconfiando en todo momento de la palabrería de aquel anciano de aspecto desaliñado y bruscos modales. Siempre permaneció alerta, la guardia en alto, analizando cada frase, cada gesto, cada imperceptible mirada, dispuesto a desentrañar los más osucros secretos del Istar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en su afán de controlarlo todo, creyó atisbar segundas y nada buenas intenciones tras la aparente bondad del hombre de luenga barba. Especialmente el día en que apareció acompañado por ese tal Thorongil, un extranjero venido del Norte del que poco o nada se supo en Minas Tirith. Insensatos. A él no habían logrado engañarlo. Su intuición le decía que aquél no era un hombre cualquiera, que había algo sospechoso en todas aquellas sonrisas y reverencias. Un usurpador, eso es lo que era. Pero el hijo de Ecthelion no estaba dispuesto a renunciar a la herencia de la Casa de Húrin. Antes tendrían que pasar por encima de su cadáver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El eco de una voz familiar sacó a Denethor de su ensimismamiento. Aunque la puerta estaba cerrada, el astuto Senescal bien podía imaginar lo que estaba pasando al otro lado de la pared: su hijo, enterado también de la noticia, habría corrido raudo y veloz al encuentro de su querido amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen idílica que su mente empezó a dibujar le hizo torcer el gesto. Nunca llegaría a comprender la simpatía que el viejo mago lograba despertar en Faramir. En verdad, más que simpatía, aquello era auténtica devoción, un afecto sincero construido sobre la sólida base de una amistad en apariencia más fuerte y robusta que cualquier lazo existente entre el propio Senescal y su hijo. Sólo con pensar en ello se le retorcían las entrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que Mithrandir y Faramir se conocieron, siendo éste un crío, Denethor intuyó que un vínculo especial se había forjado entre ambos. Cada vez que el anciano visitaba la Ciudad Blanca, su hijo salía a recibirlo, ávido de nuevas noticas, deseoso de escuchar fantásticas historias de épocas pasadas, hace tiempo olvidadas. Paseaban durante horas por las intrincadas calles de la ciudadela, intercambiando puntos de vista, hablando sobre todo y nada en particular, entrando y saliendo de la antigua biblioteca, escudriñando todo tipo de mapas y documentos archivados desde los remotos orígenes del reino. Como maestro y alumno, Gandalf disertaba con voz grave y autoritaria sobre los misterios de Arda, mientras Faramir escuchaba con atención, absorbiendo cada palabra, atesorando cada puerta de conocimiento que se abría ante sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Senescal gruñó. Estaba molesto, tremendamente molesto. A diferencia de Boromir, quien siempre se había mantenido fiel a sus deseos, sentía que su hijo menor lo había traicionado con aquella estúpida amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó airado de la silla y dirigió sus pasos hacia el balcón. Allí escudriñó la explanada en la que pronto aparecería el peregrino gris a lomos de su corcel. Tal y como había previsto, Faramir ya estaba esperando impaciente junto a uno de los guardias, dirigiendo fugaces miradas a la senda que conducía hasta allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundos después, la silueta del mago se recortó sobre la piedra blanca. El anciano desmontó con sorprendente agilidad y, en un par de zancadas, cerró el espacio que lo separaba de su joven amigo. Ambos se fundieron en un cálido abrazo y, tras intercambiar algunas palabras, sus alegres carcajadas resonaron en el cálido aire primaveral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denethor se llevó la mano al pecho para aplacar la molesta punzada que se empeñaba en hacerle compañía. Apartó la vista de ambas figuras, todavía sonrientes, y trató de obviar el sabor amargo que inundó su boca por unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Discípulo de mago... -murmuró mientras volvía a la soledad de su habitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-5881790559268142773?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/5881790559268142773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=5881790559268142773&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5881790559268142773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5881790559268142773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/03/hijos-del-rbol-iii-aprendiz.html' title='Hijos del árbol (III): Aprendiz'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-45650681851191029</id><published>2008-03-12T09:36:00.004+01:00</published><updated>2008-07-21T21:36:33.007+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (II): Entre tinieblas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYeFH5s0HI/AAAAAAAAAVs/tez8U0DUzRg/s1600-h/faramirrio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYeFH5s0HI/AAAAAAAAAVs/tez8U0DUzRg/s320/faramirrio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221393891351908466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando despertó, mareado y con el cuerpo entumecido por el frío inclemente de la noche, no sabía dónde se encontraba. Miró a su alrededor con la vana esperanza de atisbar algún rostro conocido, alguien a quien recurrir en aquellos momentos de incertidumbre, pero se descubrió en completa soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estaba en penumbra, envuelto por un etéreo manto gris de tristeza, y no había nada que le resultase mínimamente familiar. Aquél era un lugar yermo, gobernado por el más impenetrable de los silencios, repleto de árboles de aspecto siniestro y ramas retorcidas, con el suelo cubierto de arena negruzca e inquietantes criaturas observando el mundo con sus ojos burlones, siempre vigilantes, rojos como la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos no podían ser los verdes y frondosos bosques que su corazón tanto amaba. Había pasado años y años recorriendo todos los caminos y senderos de la hermosa tierra de Ithilien, descubriendo cada uno de sus recovecos, memorizando hasta los más insignificantes detalles, pero en aquel momento se sentía totalmente desorientado. No. Se negaba a creer que aquello por lo que habían luchado y muerto tantos hombres se hubiese convertido en aquel dantesco territorio de oscuridad infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frunció el ceño, con la mente llena de perplejidad y sospecha. ¿Acaso había sido atrapado por alguien y conducido inconsciente hasta allí? ¿Qué había sido de sus hombres? ¿Por qué no recordaba nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tratar de incorporarse, una molesta punzada le atravesó el hombro. Era un dolor intenso y desgarrador, algo que no había experimentado jamás y que le obligó a recostarse de nuevo. Tenía la angustiosa sensación de que su carne, sus huesos, hasta sus propias venas, estaban siendo consumidas lentamente por un fuego abrasador. Sin embargo, su piel mostraba un aspecto tan pálido y glacial como el de la propia luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llevó la mano al hombro y rozó con las yemas de sus dedos el foco de tanto sufrimiento. Fue entonces cuando se percató de que sus ropas estaban empapadas en sangre. Su sangre. Roja. Densa. Cálida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó la resolución de abandonar aquel lugar cuanto antes pues, solo y herido como se encontraba, era una presa fácil para cualquier partida de orcos o sureños que pudiese atravesar la zona. Con mucho esfuerzo, logró ponerse en pie y así inició su camino, a ciegas, con paso lento y dubitativo, deteniéndose de tanto en tanto para localizar cualquier indicio de vida en aquel vacío desolador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su mano izquierda, trató de detener la abundante hemorragia, presionando la herida con firmeza, mientras que su mano derecha se aferraba a una pequeña daga que su hermano, su querido hermano, le había regalado años antes, cuando fue nombrado Capitán de los Montaraces de Ithilien. No era un arma especialmente dañina, pero era el único medio de defensa del que disponía en aquellos momentos. Su arco, sus flechas, su espada, todo había desaparecido. Como por arte de magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, creyó oir algo en la lejanía. Un sonido imperceptible, poco más que un murmullo. Se detuvo en seco, manteniendo la respiración. De nuevo pudo escucharlo. No, no se trataba del viento aullando entre las ramas. Era una voz, dulce y serena, susurrando su nombre, tratando de guiarlo entre las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faramir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no sentía ningún miedo. Toda la angustia, todo el dolor, toda la desesperación, se habían disipado en el gélido aire nocturno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faramir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigió hacia el rincón del que procedía aquel sonido hipnótico y contempló, estupefacto, un gran árbol blanco, luminoso y resplandeciente, que, rodeado de estrellas, se erguía orgulloso ante él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faramir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante unos segundos, quedó cegado por el intenso brillo que desprendía aquella hermosa visión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvió a abrir los ojos, descubrió una mirada gris posada sobre su rostro, observando sus facciones  con paternal preocupación. Entonces comprendió quién era el dueño de aquella voz, quién le había guiado hasta la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa iluminó su cara. Él había sido su salvación. Aún había esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me has llamado, mi Señor. He venido. ¿Qué ordena mi rey?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-45650681851191029?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/45650681851191029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=45650681851191029&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/45650681851191029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/45650681851191029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/03/hijos-del-rbol-ii-entre-tinieblas.html' title='Hijos del árbol (II): Entre tinieblas'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYeFH5s0HI/AAAAAAAAAVs/tez8U0DUzRg/s72-c/faramirrio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-3974237508463392160</id><published>2008-02-28T19:01:00.008+01:00</published><updated>2008-10-13T22:59:12.518+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hermanos en armas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FREE STYLE'/><title type='text'>HERMANOS EN ARMAS (parte I de 2 )</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nunca creí en aquel inesperado arrebato de valentía que inundó de pronto a nuestro autoproclamado Teniente-Camarada y a su siniestro par Rivoi. Ahora lo sé. Su ofrecimiento de buscar en solitario agua potable y víveres para toda la patrulla estaba salpicado de coraje. Coraje, palabra que ni en uno ni en otro vi tomar forma o sustancia durante ninguno de los oscuros momentos compartidos. Lo más un conato de rabia e ira traducido en tortura salvaje y meticulosa. Interpretación esta que aplicaban por igual a los zapadores nazis que a los compañeros que demostrasen más amor por el pellejo propio que por la revolución ajena y la Madre Rusia. La tortura y el dolor, un idioma que el "granjero-teniente" Tukhov dominaba desde lo de las purgas. Y en Rivoi...Ahora lo sé. Ya conocía el patrón del Comisario Político Rivoi, sólo que no con esa denominación. Lo había visto en demasiadas ocasiones de mi vida. Por aquel entonces yo intentaba comprenderlo, comulgar con ello. Edulcorada por altisonantes frases colectivistas, de solidaridad y el porvenir toda esa sangre derramada resultaba más digerible. "El mañana será mejor, son los dolores del parto de un nuevo Mundo" nos decían mientras agitaban exaltados sus ejemplares de El Capital de Marx a la manera que cualquier Pope Zarista lo hubiera hecho con su Biblia. La sangre así, era menos sangre. Fuera de quien fuera. Mirándole resultaban cómicas las citas del bien común y de solidaridad aprendidas. Ahora lo sé. Sólo el emblema de su gastada solapa hubiera hecho dudar a cualquiera del éxito de la Revolución: "Servidor del Pueblo". No era peor que otros, sólo es que pareciese que todos los &lt;em&gt;Rivoi&lt;/em&gt; del Mundo se hubiesen juntado en este. Su ascendiente mongoloide y sus afilados dientecillos agudizaban el inequivoco pinchazo en el estomago ajeno que su fetidez a muerte provocaba. Llegó poco después de los primeros disparos alemanes en nuestras tierras como si hubiese olido el desastre. Igual que una oscura parca que recordase a los soldados rusos que tan negro era el este como el oeste. Sólo cambiaba el acento del verdugo. Ahora lo sé. La retirada estaba &lt;em&gt;capitalmente&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Gran Padre&lt;/em&gt; Stalin. Nosotros nos replegamos tácticamente. Nada de retirada. Llevabamos replegándonos en las marismas del Pripet casi dos meses. Desde que la esvástica de aviones y tanques prescindía de los prismáticos para ser distinguida. Desde que el combustible nazi se olía a nuestras espaldas. Los alemanes y los pantanos competían por coleccionar nuestros cadaveres. A ninguno de ellos les parecía importar que hubieramos llegado a serlo o no, contaban con ello. Sacos de carne, sólo eso. Sacos a medio llenar, puesto que en una medida equivalente a la de los cadaveres las raciones se extinguían. Lensko salió hace días a buscar agua. Muchos días. Era el más joven. Todos le tratabamos como si la juventud le escudara del horror. La inocencia de quien aún cree que todos somos hermanos. Ahora lo sé. Un deseo de dar más allá de la hipocresía de los hombres. Más allá del emblema de Rivoi. Paz. La misma que llegó con la carne de Thukov y Rivoi. Apenas unas horas despues. Ahora lo sé. Creí adivinar un venado. Un enorme trozo de algún animal ahogado y despellajado. Suficiente para postergar un par de días la desesperación. Volvió la luz para todos. Niechev, Alexander...siguieron la senda trazada por Lensko. Ya que si bien comida obteniamos con cierta regularidad (Rivoi y sus rastreos milenarios habrían dado con una fosa común de ciervos en aquel pantano, sin duda) el agua se terminaba. Las heridas se dejaron de limpiar hace días lo que había estrechado el númerod e candidatos a explorador de manera alarmante. realmente se habia estreeçchado el número de todo. Incluso los disparos del enemigo parecían extraviados. Nuestro repliegue habia sido un éxito. Repliegue táctico, nada de retiradas. Entonces Lensko volvió. Al menos parte de él. Jirones de su ropa y de él mismo. Francotiradores, sin duda. ¿Los disparos? Zapadores sin duda, que calaron en Lensko su miedo en forma de bayoneta. Ahora lo sé. Casi todo lo suyo fue encontrado menos la cantimplora.La última que se llevaron a explorar. El restro eran confiscadas por Rivoi. Motivación. No buscas agua cuando la tienes o algo así. Lensko estaría triste por lo del agua. Podría haber muerto perfectamente con nuestros nombres en sus labios: Gullain, Alexander, Niechev, Rivoi...Había nervios. Tukhov con sus indignas llantinas y sudores confirmaban. Urgía encontrar algo que beber. La proximidad de los nazis. El fogonazo de amor con que Lensko finalmente se apagó. Ahora lo sé. Llegó mi turno.(...)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/320/3960F541F599B2D2F187FDDEC299B67B.png" style="border: none; background: transparent;"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-3974237508463392160?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/3974237508463392160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=3974237508463392160&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3974237508463392160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/3974237508463392160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/hermanos-en-armas-parte-i-de-2.html' title='HERMANOS EN ARMAS (parte I de 2 )'/><author><name>Maeglin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11912983506840757887</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://i141.photobucket.com/albums/r66/garzonx/one_does_not_simply_rock_into_mordo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-6602416270876108875</id><published>2008-02-25T16:20:00.006+01:00</published><updated>2008-07-21T21:37:13.682+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (I): Piedras rotas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYc7x0_6jI/AAAAAAAAAVk/jcMxUwRFdCo/s1600-h/osgiliathpuente.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYc7x0_6jI/AAAAAAAAAVk/jcMxUwRFdCo/s320/osgiliathpuente.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221392631296158258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;No le quedaba otra opción. Si quería abrigar algo de esperanza, tenía que adoptar una decisión drástica. El ejército de la sombra se había precipitado sobre ellos con inusitada violencia y no podía demorarse mucho más.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Sabía lo que debía hacer, aunque eso no facilitaba las cosas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Meditó el plan una vez más. Era una posibilidad que siempre se le había antojado remota e impensable, algo a lo que no sería necesario recurrir, pero ahora que el Señor Oscuro empezaba a dar muestras de su verdadero poder, no cabía nada más. Al menos, eso es lo que su mente repetía sin cesar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Giró la cabeza. Algunos de sus hombres, con las espadas en alto y el rostro salpicado de sangre, se habían apostado junto a él. Estaban dispuestos a acatar todas sus órdenes. Hasta el final.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Hizo una señal con la mano. No había marcha atrás.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;El inquietante silencio que inundaba el lugar fue sustituido por un rugido ensordecedor. En ese mismo instante, se precipitó a las gélidas aguas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Mientras caía, escuchó los últimos ecos de la contienda. El agónico estruendo de la estructura de piedra al desmoronarse como un gigante abatido. Los alaridos de aquellos que, junto a ella, eran arrastrados sin piedad al lecho del río. Los gritos de ánimo de los escasos soldados que esperaban impacientes en la otra orilla...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Su cuerpo se zambulló en la corriente. El líquido transparente, teñido de rojo con ocasión de la batalla, lo engulló.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Abrió los ojos y se descubrió a merced de las aguas. Sus ropas, totalmente empapadas, pesaban demasiado, y se hundía irremediablemente. Si quería sobrevivir, tenía que salir de allí cuanto antes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Abriéndose paso entre los innumerables cadáveres que cubrían el fondo, empezó a nadar hacia la superficie. No podía darse por vencido. Tenía que conseguirlo. Por su padre. Por su hermano. Por su hermoso reino.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Una mano amiga le ayudó a encontrar el camino hacia la luz. Sacó la cabeza fuera del agua y respiró con ansiedad, como si nunca hubiese aspirado el aire de aquellas tierras que tanto amaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Por fin pudo alcanzar la orilla. Allí le esperaban unos ojos cómplices, de un gris profundo y enigmático como los suyos. Él se limitó a hacer un tímido gesto con la cabeza e, inmediatamente, dirigió una mirada fugaz hacia el otro lado del río.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Donde antes se alzaba majestuosa la férrea e imponente estructura pétrea, no quedaba más que un vacío tétrico y acusador.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Boromir suspiró.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El puente había caído. Gondor resistiría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-6602416270876108875?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/6602416270876108875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=6602416270876108875&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/6602416270876108875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/6602416270876108875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/hijos-del-rbol-i-piedras-rotas.html' title='Hijos del árbol (I): Piedras rotas'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYc7x0_6jI/AAAAAAAAAVk/jcMxUwRFdCo/s72-c/osgiliathpuente.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-4100478548181271139</id><published>2008-02-25T16:15:00.001+01:00</published><updated>2008-07-11T20:03:51.344+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hijos del árbol'/><title type='text'>Hijos del árbol (Presentación)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Bajo el título "Hijos del árbol", pretendo englobar una serie de viñetas más o menos breves sobre distintos personajes relacionados con el reino de Gondor.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo planeado ni el número de viñetas a escribir, ni los personajes que acabaré incluyendo en cada una de ellas. Tan sólo sé que la familia del Senescal estará más que presente en muchas de esas pequeñas historias. Mi obsesión por el triángulo Boromir-Denethor-Faramir prosigue su curso...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-4100478548181271139?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/4100478548181271139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=4100478548181271139&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4100478548181271139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4100478548181271139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/hijos-del-rbol-presentacin.html' title='Hijos del árbol (Presentación)'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-7086487156086191427</id><published>2008-02-18T14:18:00.005+01:00</published><updated>2008-07-21T21:37:50.737+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Foolish games'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cowboy Bebop'/><title type='text'>Foolish games</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://s152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/?action=view&amp;amp;current=pic93.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 275px; height: 347px;" src="http://i152.photobucket.com/albums/s199/Andromaca_82/pic93.jpg" alt="Photobucket" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Quién narices se habrá creído que es? Esa recompensa era mía y él lo sabe perfectamente. Al fin y al cabo, fueron mi terquedad y mi siempre presente ansia de dinero -sin olvidar la inestimable ayuda de Ed, por supuesto- las que me condujeron hasta el paradero de Thompson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui yo la que se encargó de seguir su pista hasta aquel antro de mala muerte, la que tuvo que contonearse como una auténtica fulana para captar su atención, la que soportó el aliento de ese cretino y el asqueroso tacto de sus manos para mantenerlo ocupado. Yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y él qué hizo? Simplemente apareció en el lugar apropiado, en el momento más oportuno. ¡Oh bendita casualidad! Aunque, como nunca he creído demasiado en eso de los encuentros fortuitos y las conjunciones cósmicas -especialmente cuando se trata del todopoderoso Spike Spiegel-, estoy segura de que el muy canalla estuvo pisándome los talones todo el rato, como el buitre que sigue el fétido rastro hasta la carroña. Y yo fui lo suficientemente torpe como para no darme cuenta de lo que se me venía encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo vi aparecer en el local, tarareando aquella horrorosa cancioncilla, con ese andar característico y sus habilidosas manos colocadas distraídamente dentro de los bolsillos de su pantalón, sentí que el pecho me estallaba de pura rabia. ¿Qué es lo que pretendía obtener siguiéndome hasta aquel lugar? ¿Humillarme? ¿Quedarse con parte de la recompensa? ¿Todo a la vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco me faltó para salir disparada de mi asiento y preguntarle qué demonios estaba haciendo allí. Pero, claro, estando en plena cacería no podía permitirme el lujo de darle un puntapié en el trasero -aunque era lo que más me hubiese gustado en aquellos precisos instantes-. Un paso en falso y todo mi esfuerzo se iría al garete. ¡Con lo que me hacía falta el dinero!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté de poner mi mejor cara de póker, esa que utilizo para salir airosa de las más variopintas situaciones, pero, a pesar de mi innegable maestría, creo que mis dotes de actriz no fueron suficientes. El muy cretino sonrió de medio lado, celebrando con aire triunfal mi, para otros, imperceptible reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valiente caradura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en la barra, pidió un whisky y se limitó a esperar pacientemente hasta ver el cielo abierto. Y para mi desgracia lo vio. Porque, cuando por fin estaba a punto de detener al granuja de Thompson, el tipejo se dio cuenta de mi jueguecito y, al tiempo que sacaba su pistola, me propinó un empujón que me hizo perder el equilibrio. Ya se sabe, yo y mi mala suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a la extraordinaria fuerza de aquel energúmeno, acabé rodando por el suelo -experiencia poco recomendable-, y él aprovechó mi desconcierto y la histeria de los demás clientes del local para salir de allí como alma que lleva el diablo. Mientras tanto, Spike -corrijo, el desgraciado de Spike-, salió corriendo detrás de él con su innata agilidad, no sin antes dirigirme una mirada que parecía decir “sabía que la cagarías”.  Cómo me fastidia que tenga razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del aturdimiento inicial, traté de alcanzarlos en su frenética huida, pero dos calles más abajo perdí el rastro y decidí tirar la toalla. Desde luego, no estaba dispuesta a pasarme media noche corriendo como una loca por las calles de Marte sin dirección ni rumbo fijo. Así pues, mientras devoraba con ansia un cigarrillo tras otro, regresé al antro testigo de mi más reciente fracaso y monté de nuevo en mi nave para regresar a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que a mi “querido” camarada no le costó demasiado hacerse con mi presa pues, poco tiempo después, se presentó en la Bebop con una par de rasguños en la cara, alguna que otra arruga de más en su eterno traje azul y, lo más importante, una cuenta corriente mucho más saneada que antes de todo el incidente. Al muy miserable le faltó tiempo para entregar a Thompson a la ISSP, recibiendo así el dinero de la recompensa. Mi recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, le exigí que me diera al menos una parte de lo que había cobrado, pues no habría conseguido nada de no ser por mí, pero lo único que obtuve por respuesta fue una palmadita en el hombro. El muy cínico me dijo que la próxima vez fuese un poquito más profesional y que, quizás así, ganaría suficiente dinero como para despilfarrarlo en el casino, en las carreras de caballos o como Dios me diera a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será tonto del culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras ello, se perdió en las entrañas de la nave -como tantas otras veces-, y no volví a saber nada de ese ingrato hasta hace unos escasos minutos, momento en que, desdichada de mí, decidió dejar de hibernar en su cueva de metal, para compartir su existencia con el resto de los mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora míralo. Tumbado todo lo largo que es en el sofá, como si fuera un auténtico pelele, con sus brazos larguiruchos y flexibles cruzados detrás de esa cabezota que no le sirve para mucho -más bien para nada-, y ese humeante cigarrillo -el último que quedaba en toda la nave, oh crueldades del destino- a medio consumir en sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué me persigue su imagen allí donde vaya? ¿Por qué tiene que estar aquí también? Ocupando mi precioso espacio vital, contaminando con su sola presencia el aire que respiro, haciendo que mi tensión alcance cotas insospechadas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría marcharme a otro lado con tal de no soportar su compañía, con tal de no aguantar la extraña visión de su pelo alborotado, pero no me da la gana. Yo llegué primero a la sala de estar y es él quien debería irse. De hecho, tendría que ponerme de pie ahora mismo y sacarle a patadas de aquí por lo que ha hecho hoy, darle bofetadas hasta que pidiese clemencia. Y sin embargo no lo hago. Porque quizás soy demasiado cobarde, o simplemente estoy irremediablemente acostumbrada a este tira y afloja que hay entre los dos, vete tú a saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maldito imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desearía borrar de un puñetazo esa sonrisa sardónica que siempre exhibe en su rostro. Mejor pensado, primero debería hacerle tragar el cigarro que se está fumando -¿o quizás sería mejor quitárselo para saborearlo yo?-, y luego podría darle un buen repaso a su cara bonita. El muy canalla es toda una eminencia a la hora de sacarme de mis casillas. Pero lo peor de todo es que sabe el efecto que tiene sobre mí y estoy segura de que lo disfruta en secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que me instalé en la nave, nuestra relación casi siempre se ha reducido al mismo juego, el del perro y el gato, por eso me resulta relativamente fácil leer esa complacencia en cada uno de sus gestos, en cada fluido movimiento de su cuerpo. Para el ojo inexperto, simplemente está viendo la televisión sin demasiado interés, sin embargo, para el ojo experto, el de Faye Valentine, está tomando nota de cada uno de mis murmullos, de cada uno de mis bufidos, de cada una de mis puñaladas mentales. De vez en cuando me lanza una mirada furtiva y sonríe burlonamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será malnacido… sin duda alguna, sabe como provocarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh, sí, ya puedo sentir el veneno de la ira inundando cada una de mis venas, deseando salir por mi boca en forma de palabras lacerantes. Basta con que diga algo, cualquier cosa, para que toda esta rabia acumulada se desate y se lo lleve por delante. No sabe con quién se la está jugando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué  miras con tanto interés? -me pregunta sin despegar la vista del televisor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que miro? ¿De verdad quieres saberlo? Al mayor imbécil que ha dado el suelo de Marte. A la persona más arrogante que he conocido en mi vida. Al sujeto más sinvergüenza, egoísta y despreocupado con el que he tenido el disgusto de convivir. En definitiva, a Spike Spiegel, cazarrecompensas. ¿No te parece suficiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante mi prolongado silencio, gira la cabeza hacia el lugar donde me encuentro y, con cierta curiosidad, clava sus ojos en los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es justo en momentos como este en los que Faye, la fría y calculadora Faye, la que siempre tiene un as escondido bajo la manga, se queda sin palabras, atrapada sin remedio en la infinita oscuridad de sus pupilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué un simple pestañeo de sus ojos es suficiente para dejar a un lado mi enfado y acelerar mi corazón de esta manera? Esa mirada… tan fascinante e hipnótica, tan profunda y enigmática, tan insoportablemente especial… Siempre me ha parecido un obstáculo insalvable entre nosotros, una barrera infranqueable tras la cual se esconden todo tipo de secretos a los que nunca tendré acceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que he intentado romper esa defensa, por más que me he aventurado a entrar en esos dos abismos marrones, nunca he logrado descubrir qué se oculta detrás de su mirada. No he logrado descifrar el código que mantiene al verdadero Spike alejado del resto del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro y busco, vuelvo a mirar y a buscar, y cuanto más lo hago más perdida me encuentro. Perdida y asustada. Porque siento cosas que no querría sentir. Porque lucho contra un enemigo al que sé que no podré vencer. Porque sólo soy una muchacha insignificante en medio de este espacio infinito que nos envuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada que a ti te interese -logro contestar al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suelta una sonora carcajada y dibujando en sus labios una mueca maliciosa vuelve a contraatacar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, pensé que te había comido la lengua el gato. Como no articulabas palabra alguna… Oye, no te habrás tomado otra de las famosas setas de Edo, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues claro que no, idiota… Además, tampoco ha sido para tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi contestación no parece convencerle del todo pues, tras abandonar con sorprendente rapidez su cómoda posición, se sienta frente a mí y hace una pequeña negación con la cabeza. Creo que está intentando adivinar mis pensamientos y, para mi desdicha, me conoce bastante mejor de lo que yo quisiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tanto te gusta lo que ves? -Trato de disimular el leve sonrojo que esas  palabras generan en mis mejillas-. Te advierto que no estoy disponible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya te gustaría a tí, engreído -contesto con la mayor  frialdad de que soy capaz.- ¿Te crees que eres el ombligo del mundo? -Me mira algo sorprendido.- Porque si es así estás más que equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encoge de hombros y, tras reclinarse de nuevo en el sofá, coloca ambos pies sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Con esa actitud no me extraña que estés sola. ¿Quién  querría aguantarte todo el día? -Hace una pausa dramática.- Yo, desde luego, no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de todos los insultos, de todas las palabras, de todas las contestaciones que podría haber escogido en este preciso momento, esa es la que más daño me hace. Bravo. Spike lo ha vuelto a conseguir. No pasa un solo día en que mi mente no repita las palabras que acaba de pronunciar, y lo único que ha hecho con todo esto es confirmar lo que ya suponía: que siempre pertenecerá a un fantasma del pasado, una sombra de cabello dorado y ojos cristalinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo más profundo de mi ser, albergaba la esperanza de que algún día se fijaría en mí, de que me vería como algo más que esa muchacha ciertamente descarada e irritante que le roba los cigarrillos y se pasea a sus anchas por la nave, pero los cuentos de hadas son sólo historias para críos, ¿verdad? Pues yo ya no soy ninguna niña. Al contrario, he vivido demasiados años. Tantos que mi alma empieza ser una carga excesivamente pesada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto airada de las escaleras y emprendo una discreta huida hacia el exilio de mi diminuta habitación. Allí al menos podré soñar despierta, algo que él nunca me podrá arrebatar por mucho que se empeñe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de abandonar la sala, giro la cabeza y, con voz trémula, simplemente le digo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres un estúpido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante tal afirmación, frunce el ceño extrañado, mas no responde nada, simplemente se queda en silencio, intentando descubrir el significado oculto detrás de mis actos. Me da igual. Que piense lo que le dé la gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prosigo mi camino con cierta lentitud pero con firmeza, marcando cada uno de los pasos que me separan irremediablemente de él. Necesito poner tierra de por medio, alejarme de ese halo enigmático que siempre envuelve su figura. Tengo que escapar de lo que mi corazón se empeña en sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vista se está empezando a nublar, y siento que un nudo me oprime la garganta, aunque, después de lo que pasó con Whitney, me juré a mí misma que no volvería a llorar por un hombre. Y no quiero ser tan débil como para romper ese juramento. Ni siquiera por Spike.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me alejo, noto que sus penetrantes ojos todavía siguen fijos en mí, como acariciando una frase que quieren expresar sin palabras. ¿Quizás un “lo siento”? Quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un suspiro lánguido y rebosante de tristeza llena el vacío de la estancia, y ya no sé si ha salido de mis labios o de los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan sólo sé que esta noche dormiré entre lágrimas. Finalmente, no podré cumplir mi maldita promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;See you space cowgirl...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-7086487156086191427?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/7086487156086191427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=7086487156086191427&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/7086487156086191427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/7086487156086191427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/foolish-games.html' title='Foolish games'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-978245790220592543</id><published>2008-02-04T12:38:00.003+01:00</published><updated>2008-07-21T21:38:29.135+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Señor de los Anillos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cruce de caminos'/><title type='text'>Cruce de caminos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYbXhJHasI/AAAAAAAAAVc/sf48q1vgZ_E/s1600-h/bw-boromir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYbXhJHasI/AAAAAAAAAVc/sf48q1vgZ_E/s320/bw-boromir.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221390908830214850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La tenue luz de las velas apenas iluminaba la estancia, y el vaivén de las titilantes llamas proyectaba extrañas sombras sobre las paredes, dándoles un aspecto inquietante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viejo y ajado libro se encontraba abierto y desatendido sobre el imponente escritorio de madera, mientras su dueño, situado junto a una pequeña ventana, atisbaba el horizonte con sus profundos ojos grises. El viento mecía suavemente sus oscuros cabellos, llenando el lugar con lejanos y mezclados sonidos procedentes de la ciudad que se extendía bajo sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven paseó su mirada sobre los tejados de las innumerables casas de piedra, y fijó la vista sobre una de las calles más populosas. Ya era noche cerrada y las estrellas brillaban en el firmamento, pero aún existía mucho trasiego tras las férreas murallas de Minas Tirith.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, la puerta situada a sus espaldas se abrió de golpe. El muchacho se dio la vuelta y vio que su hermano mayor se aproximaba a él con expresión sombría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Boromir… te estaba esperando. -Se detuvo a contemplar el aspecto de su recién llegado huésped-. ¿Ha ocurrido algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Acabo de hablar con nuestro padre, tal y como te dije que haría. -El armonioso rostro del soldado reflejaba un profundo cansancio-. Finalmente ha desechado tu petición de viajar a Imladris. Hemos sopesado los pros y los contras… -hizo una pausa para tomar aire-… y creemos que yo debería ir en tu lugar. Sé que querías visitar la casa de Lord Elrond y exponer nuestra preocupación, pero, créeme, es lo mejor. -Todo el peso del mundo parecía descansar sobre sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Siento ser fuente de continuas discusiones. -El joven bajó la mirada, llena de tristeza-. Ya sé que nuestro padre no me tiene en alta estima y que nunca he contado demasiado en sus planes… Ni siquiera sé por qué me ofrecí para llevar a cabo esta misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No digas eso Faramir. Él te quiere, es solo que… -su contestación fue rápidamente cortada por un brusco gesto de su hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Déjalo… no tiene importancia. ¿Para qué darle vueltas a algo que no tiene solución? -Levantó la vista y trató de forzar una sonrisa-. ¿Cuándo emprendes el viaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mañana mismo. No podemos demorarnos más con este asunto, así que partiré a primera hora. Por eso he venido a despedirme. Tomaré la ruta hasta Lorien, y desde ahí me dirigiré a Rivendel a través del Paso Alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faramir dejó caer su mirada sobre el libro que reposaba encima de la mesa y, tras unos segundos de pesado silencio, fijó la vista en aquellos otros ojos grises, herederos de la lejana y desaparecida isla de Númenor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ten mucho cuidado hermano -dijo con la voz a medio quebrar.- Los senderos están infestados de orcos y ningún lugar es totalmente seguro en estos aciagos días. Gondor no puede perder a su Capitán-. Se acercó hasta él y le abrazó-. Que los Valar protejan tu camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hasta pronto, Faramir. Nos veremos antes de lo que piensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se deshizo del abrazo y, antes de salir por la puerta, se detuvo unos instantes, giró la cabeza y miró a su hermano una última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El destino querría que nunca más volviesen a estar juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que despuntase el alba, Boromir partió de Minas Tirith a lomos de su caballo, dejando atrás la protección de la hermosa Ciudad Blanca, y encaminando sus pasos hacia el reino de Lothlorien, del que le separaban interminables jornadas de viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante numerosos días galopó sin tregua por los solitarios y yermos paisajes de Rohan, siguiendo el curso del río Anduin, y tratando de evitar los sombríos límites del bosque de Fangorn. Había escasa o nula actividad en aquellas tierras agrestes, y tan sólo se topó ocasionalmente con algún que otro viajero errante. Por las noches, buscaba refugios más o menos seguros que le permitiesen descansar con relativa tranquilidad, eludiendo así los temibles ataques de todo tipo de criaturas malignas, que habitaban al cobijo de las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hermosa tarde, cuando el sol comenzaba a declinar en el rojizo horizonte, Boromir divisó a lo lejos los altos árboles de mallorn, cuyas doradas hojas eran un pequeño reflejo de la belleza del Reino Bendecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquellos son los dominios de la Dama Galadriel -murmuró con un deje de alivio en la voz- pronto finalizará este largo y tedioso periplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condujo su caballo hasta un riachuelo que discurría junto a los límites del enigmático bosque y desmontó para beber un poco de agua fresca, permitiendo así que su montura descansase tras aquella larga y dura jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agachó junto a la orilla y, acercando sus  manos entumidas a la rápida corriente, las sumergió por completo en ella. A continuación, se empapó la cara y el cuello, y el gélido contacto de las aguas le devolvió parte del vigor que había perdido durante su fatigoso viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, se sentó en el suelo, al cobijo de uno de los majestuosos árboles, y cerró los ojos, dejando que la suave brisa de aquel idílico paraje lo envolviese. El aire venía cargado de dulces aromas procedentes del bosque, y, durante unos breves instantes, creyó escuchar una suave y etérea voz que susurraba en su oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No olvides el Daño de Isildur&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;”, parecía decir. “&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Aléjate de su oscura tentación&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;”, le advirtió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos de golpe y miró a su alrededor, pero no vio a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Parece que tanto viaje está empezando a afectarme -masculló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un hondo suspiro, se puso en pie y, acercándose a su caballo, buscó algo de comida en una de las bolsas que llevaba consigo. Sacó un trozo de pan de dudoso aspecto y un odre lleno de vino. A continuación, regresó junto a la espesura de los árboles y volvió a sentarse cómodamente mientras comía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ese famoso ‘Daño de Isildur’ me tiene intrigado. Faramir también me habló de él al explicarme uno de sus misteriosos sueños”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Su mirada se perdió en los áureos matices de las hojas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;. “‘Busca la espada quebrada que está en Imladris; habrá concilios más fuertes que los hechizos de Morgul. Mostrarán una señal de que el Destino está cerca: el Daño de Isildur despertará, y se presentará el Mediano’, decía. Sé que ese acertijo tiene un significado, aunque ni yo, ni mi hermano ni mi padre hayamos sabido interpretarlo. Pero, ¿por qué habría de tener cuidado o temor? Yo sólo voy en busca de consejo y ayuda, nada más. ¿Qué oscuros secretos me serán revelados en las estancias de Elrond?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte griterío disipó sus pensamientos, volviendo así a la realidad de aquel hermoso paraje. Se percató entonces de que la noche se anunciaba con timidez y que una tenue oscuridad empezaba a asentarse sobre el lugar. A pesar de ello, no muy lejos de donde se él encontraba, pudo discernir una serie de figuras que parecían enfrascadas en plena lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguzó la vista y se dio cuenta de que un pequeño grupo, compuesto por tres enanos, se defendía de los ataques de una numerosa partida de orcos. A pesar de su evidente inferioridad numérica, los enanos se defendían con una furia y rabia inauditas. Por cada insignificante mandoble de una de aquellas repugnantes criaturas, ellos eran capaces de asestar varios golpes  con sus afiladas hachas. En cuestión de minutos ya se habían deshecho de numerosos enemigos, pero todavía estaban en franca minoría y el cansancio empezaba a hacer mella en sus robustos cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensárselo dos veces, Boromir empuñó su espada y, acercándose sigilosamente al lugar de la refriega, se abalanzó sobre los servidores de Sauron como un fulminante rayo. En un abrir y cerrar de ojos, antes de que pudiesen comprender lo que estaba ocurriendo a su alrededor, varios de ellos cayeron atravesados por la espada del noble guerrero. Su negra y putrefacta sangre oscureció rápidamente la hierba que cubría aquella tierra, haciendo que sus demás compañeros se percatasen de la presencia de un nuevo oponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la mayoría mantuvo su ataque sobre los tres enanos, un pequeño grupo se dirigió contra Boromir. Trataron de acabar con él atacándolo desde diversos flancos, pero aquella táctica no funcionó como esperaban. El Capitán de Gondor estaba demasiado curtido en la lucha como para sucumbir tan fácilmente. Si había sido capaz de sobrevivir a la destrucción del puente de Osgiliath, también podría sobrevivir a aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se zafó con facilidad de uno de sus oponentes, esquivando su golpe y rebanándole el cuello. Casi al mismo tiempo, basculó sobre su pierna derecha y dirigió su feroz embestida hacia el lado contrario, haciendo que el duro metal de su arma se clavase en el estómago de otro enemigo. Los demás, asustados por la indudable destreza del soldado y sorprendidos por los destellos de ira que impregnaban sus ojos grises, dieron un paso atrás y no se atrevieron a seguir con el ataque. Boromir se dirigió hacia ellos con fuerza renovada y siguió repartiendo mandobles hasta que varios cuerpos cayeron inertes ante sus pies, cubriendo de cadáveres el mancillado suelo. Los escasos supervivientes decidieron emprender la huida y ni siquiera miraron atrás para llorar a sus muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los enanos, por su parte, habían conseguido una victoria amarga sobre sus contrincantes, quienes, magullados y desconcertados, también huían en dirección opuesta al bosque. A pesar de su arrojo y valentía, uno de los tres no había sobrevivido a las terribles heridas infligidas por tan inmundas bestias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Boromir trataba de recuperar el aliento y se secaba el sudor con el dorso de la mano, los dos supervivientes cubrían solemnemente el cuerpo de su recién perdido compañero y lloraban con tristeza su partida. El gondoriano permaneció discretamente a un lado, dejando suficiente distancia entre ellos, mientras aquéllos entonaban extrañas letanías en la ininteligible lengua enana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hubieron terminado el ritual, se dieron la vuelta lenta y pesadamente. Una honda tristeza se reflejaba en sus diminutos ojos negros y sus rostros, salpicados por la negra sangre del enemigo, presentaban un aspecto desolador. El más joven, de cabello y barba rojiza, se dirigió a Boromir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé quién sois noble caballero, pero por lo que habéis hecho hoy os estaremos eternamente agradecidos-. Bajó la cabeza en señal de respeto y agradecimiento, y a continuación añadió- Yo soy Tur, hijo de Dwalin. Y este es Barin, hijo de Oin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir hizo una reverencia a modo de saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi nombre es Boromir, hijo de Denethor. Vengo de la blanca ciudad de Minas Tirith y en estos momentos me dirigía a Imladris. Decidme, ¿cuál es el propósito de vuestro viaje? No hay ningún reino enano en las cercanías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venimos de Erebor. Hace unas semanas, Lord Elrond convocó a nuestro pueblo para asistir a un concilio que se celebraría en Imladris. Nuestro Rey nombró tres emisarios para que acudieran en su nombre y pensamos que estarán a punto de alcanzar su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barin, de mayor edad y rostro menos pétreo que el de su compañero, prosiguió con el relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Poco después de su partida, numerosas huestes de orcos y esterlingas comenzaron a ser avistados en los límites más lejanos de nuestro reino. No se han producido demasiadas incursiones, y las que han tenido lugar han sido rechazadas con relativa facilidad. Creemos que el propósito de esta gran fuerza es dirigirse a los dominios del Señor Oscuro. Puede que Sauron esté reuniendo un gran ejército tras la Puerta Negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puede ser… -musitó Boromir-. ¿Tan numerosas son los efectivos que habéis detectado? -Se frotó el mentón con la mano izquierda, mostrando así su desasosiego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, Tur tomó la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si nuestros cálculos no fallan, puede que estemos hablando de varios miles de guerreros por día-. Bajó la mirada y, meneando la cabeza, añadió- Aunque los Enanos somos bravos y diestros en la lucha, nuestro número ha menguado mucho en los últimos años-. Boromir atisbó una sombra de tristeza que sobrevolaba la angulosa cara del enano-. Si una fuerza tan grande se aproximase a nuestro reino, no tendríamos suficientes efectivos como para frenar el avance de las tropas de Sauron-. Tur levantó la vista y miró al preocupado gondoriano-. Por eso, nuestro Rey consideró oportuno poner sobre aviso a los miembros del concilio, y extender la noticia a las pequeñas comunidades de enanos que todavía se encuentran repartidas en algunos sectores de las Ered Luin. Quizás así logremos algún refuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir escuchó atentamente las palabras del enano y, tras meditar unos segundos, rompió el silencio que había mantenido hasta el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero… sois demasiado pocos. ¿Cómo vais a avisar a vuestra gente en tan escaso tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, Barin se dirigió a su interlocutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En realidad, fuimos algunos más los que salimos de Erebor. Sin embargo, la mala suerte ha querido acompañarnos desde un principio. Así, en el escaso tiempo que llevamos de viaje, hemos perdido a varios de nuestros compañeros en diversas emboscadas, así como por los ataques de todo tipo de abominables criaturas salidas del Bosque Negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el enano intentaba aparentar serenidad, su voz estaba tristemente modulada por el dolor sufrido durante los últimos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo -replicó Boromir al tiempo que asentía con la cabeza-. Tendréis que estar cansados y ya ha oscurecido bastante. Quizás deberíamos resguardarnos en la frondosidad de los árboles y esperar a mañana-. Dirigió la vista hacia el lugar donde había descansado antes y vio que su caballo seguía pastando tranquilamente-. No tengo mucho que ofreceros, pero aún me queda un poco de comida y algo de beber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tanta amabilidad no se verá sin recompensa-. Indicó Tur-. Si por algo nos caracterizamos los enanos es por cuidar a nuestros amigos tanto como odiamos a nuestros enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres se dirigieron al lindero del bosque y, tras limpiar sus numerosas heridas con las inmaculadas aguas del riachuelo, se dispusieron a descansar. Mientras Tur encendía una pequeña hoguera, Boromir se aproximó a su caballo y tomó dos trozos de pan así como el odre de vino que llevaba para el viaje. Repartió la escasa comida entre sus comensales y, a continuación, se sentó junto a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de unos minutos de completo silencio, Barin habló de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me gusta la idea de permanecer tanto tiempo en este bosque-. Miró a su alrededor con cara de desconfianza y, bajando la voz, añadió lo siguiente. - Cuentan que una bruja del antiguo linaje de los elfos tiene hechizado el lugar, y que con sus malas artes perturba la mente de aquellos que osan poner un pie en sus dominios-. Se detuvo casi sin respiración-. Creo que muy pocos han logrado verla, pero debe ser temible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todo eso no son más que estúpidas habladurías de los Naugrim -habló una voz desde las sombras-. Pero es cierto que los extraños, y muy especialmente los enanos, no son bienvenidos en este hermoso reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendidos, todos se giraron para ver el rostro del desconocido que les estaba dirigiendo la palabra. Se trataba de un alto y hermoso elfo que, con sus preciosos ojos azules, parecía adivinar todo lo que se ocultaba tras sus impenetrables mentes. Junto a él había un pequeño grupo de arqueros los cuales, ataviados con delicados trajes de colores otoñales, estaban apuntando directamente al pecho de los supuestos invasores. Éstos no se atrevían a moverse un milímetro, aunque Tur parecía a punto de estallar de un momento a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dibujando una sarcástica sonrisa, el elfo volvió a dirigirse a ellos con un tono de desdén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué estáis haciendo aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista de la ira que se acumulaba en los rostros de ambos enanos, y para evitar una posible discusión que no les beneficiaba, Boromir decidió tomar la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venimos desde lejanos reinos situados al Sur y al Este de esta bella tierra. Después de varias jornadas de duro viaje nos hemos topado con una partida de orcos a la que hemos conseguido derrotar. Fatigados por la lucha, pensamos que sería oportuno descansar al cobijo de estos majestuosos árboles y proseguir con nuestro camino mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe de la pequeña guarnición estudió los rostros de ambos enanos y después posó la vista sobre los ojos grises de Boromir. Parecía estar escudriñando algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A dónde os dirigís?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tur ya no pudo aguantar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué tenemos que contestar las preguntas de este insolente elfo, que ni siquiera nos ha dado su nombre? Y lo que es peor, ¡nos trata como a vulgares bandidos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo, le lanzó una mirada fulminante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Hablarás cuando se te ordene, enano! Pero si tanto interés tienes, mi nombre es Haldir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir trató de calmar a Tur poniendo una mano sobre su hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos dirigimos a Imladris en busca del consejo de Lord Elrond y para poner en su conocimiento noticias de suma relevancia. Para ello tenemos que atravesar este bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras meditar las palabras del gondoriano, el hermoso elfo volvió a hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me temo que no puedo dar pleno cumplimiento a vuestro deseo-. Cruzó sus livianos brazos sobre el pecho-. A ti, hombre del Sur, se te permitirá atravesar los dominios de la Dama Galadriel, siempre que te mantengas en el camino principal y no te acerques a Caras Galadon. En cuanto a los enanos… -continuó con cierto tono de disgusto en la voz- … no se les permitirá poner un pie en el bosque más allá del descanso necesario durante esta noche-. Al notar una mirada llena de odio procedente de Barin, Haldir enarcó las cejas divertido-. No entiendo el motivo de tanto enojo-. Dirigió sus etéreos ojos hacia Tur-. Creo que estamos siendo excesivamente generosos, pues de todos es sabido que Elfos y Enanos no mantenemos contacto alguno desde tiempos harto olvidados… Y es mejor que siga siendo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vosotros tuvisteis la culpa! -gritó Tur-. ¡No hay nadie más mezquino que un elfo! ¡Eso lo tenemos bien aprendido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lección incorrecta y llena de insensatez, querido amigo -replicó el elfo al tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir trató de poner un poco de calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien, Haldir, se cumplirá lo que has dispuesto. Sólo yo atravesaré el bosque, y mis compañeros se alejarán de aquí a primera hora de la mañana. Lo prometo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te tomo la palabra, joven soldado… aunque os estaremos vigilando… Namarië.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haldir hizo un imperceptible gesto con la cabeza y, en cuestión de segundos, los elfos se desvanecieron en la negra espesura de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero tú estás loco? -preguntó Barin con la cara desencajada por la rabia-. ¿Cómo pretendes que sigamos los dictados de un elfo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es la única manera de que alguno de nosotros llegue hasta Rivendel. Eso es lo más importante, ¿no? -Miró con ojos cansados a ambos enanos y suspiró-. Yo me comprometo a trasladar todas vuestras noticias al concilio, pues la vida de mi pueblo también depende de ello. Además, así podréis poneros en contacto con el resto de vuestra gente cuanto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es cierto… -contestó Tur-… es que no llevamos bien recibir órdenes de un elfo. Nadie, salvo Aüle, ha sido capaz de moldear la voluntad del pueblo de los enanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno -dijo Boromir- creo que deberíamos dormir, pues mañana nos queda un largo camino por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, todos se recostaron en el suelo y, envueltos en sus cálidas y confortables capas, cayeron en un profundo y reparador sueño en cuestión de minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, cuando las últimas estrellas aún no se habían desvanecido en el cielo rojizo, los tres compañeros ya se encontraban en pie. Boromir preparó rápidamente su montura y, a continuación, se dirigió hacia Tur y Barin que estaban terminando de recoger su escaso equipaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supongo que ha llegado la hora de la despedida-. Sonrió con un deje de tristeza y colocó ambas manos sobre los hombros de los enanos-. Espero que tengáis un viaje menos peligroso del que habéis vivido hasta ahora, y que logréis la ayuda de todo vuestro pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muchas gracias, Boromir. Ojalá nos volvamos a ver en circunstancias menos adversas -contestó Tur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que tu camino sea breve y seguro, querido amigo -añadió Barin, al tiempo que agachaba la cabeza a modo de despedida-. Antes de que partas, queremos entregarte esto en señal de agradecimiento-. En sus robustas manos sujetaba una caja ricamente adornada. Boromir extendió la mano para cogerla, la abrió con curiosidad y quedó sorprendido por la innegable belleza de su contenido-. Se trata de un antiquísimo colgante fabricado por uno de nuestros venerables antepasados. Está hecho a base de oro y tiene engarzadas algunas joyas preciosas extraídas de nuestras minas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es realmente hermoso -musitó Boromir-. Gracias por este gesto de amistad. No lo olvidaré. Ahora, amigos míos, toca partir. Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boromir se acercó hasta su caballo y, tras montar en él con suavidad, inició su camino hacia las entrañas de aquel mágico y dorado bosque que se desplegaba ante sus ojos. Poco a poco, su majestuosa silueta se fue desdibujando entre las sombras de los árboles y, tras unos segundos, los enanos vieron por última vez al valeroso Capitán de Gondor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.mylivesignature.com/" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://signatures.mylivesignature.com/54486/236/578BAA49B76F62F447097B290ED47276.png" style="border: medium none ; background: transparent none repeat scroll 0% 0%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-978245790220592543?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/978245790220592543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=978245790220592543&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/978245790220592543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/978245790220592543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/cruce-de-caminos.html' title='Cruce de caminos'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Ce6KJn1z0/SHYbXhJHasI/AAAAAAAAAVc/sf48q1vgZ_E/s72-c/bw-boromir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-4626494534107375993</id><published>2008-02-02T18:25:00.001+01:00</published><updated>2008-07-11T20:05:55.619+02:00</updated><title type='text'>Novedades</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A la espera de que mi invitación sea aceptada, y los engranajes de Blogger se pongan en marcha, anuncio que un nuevo morador ha decidido unirse a este humilde blog. Espero que la estancia en este rincón le sea grata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Mae govannen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;, querido Maeglin. Sin duda alguna, el viaje será mucho más entretenido a tu lado. Y, por supuesto, estoy segura de que podrás aportar muchas cosas buenas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Gen melin &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(aunque tú ya lo sabes, ¿no?).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-4626494534107375993?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/4626494534107375993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=4626494534107375993&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4626494534107375993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/4626494534107375993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/novedades.html' title='Novedades'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3320062876212365260.post-5411614846330461801</id><published>2008-02-01T16:21:00.001+01:00</published><updated>2008-07-11T20:06:12.981+02:00</updated><title type='text'>Mae govannen</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sed bienvenidos todos a la inauguración de este nuevo blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque ya cuento con mi pequeño rincón en la red, me he decidido a crear esta nueva página para colgar todas esas pequeñas historias que, de vez en cuando, mi mente se empeña en confeccionar. Supongo que la mayoría de ellas no son gran cosa pero, como creadora suya, me siento en la obligación de querer a cada una de esos conglomerados de palabras como si fueran mis hijitos. Qué le vamos a hacer. Soy así de rara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy una persona que disponga de mucho tiempo, y tampoco cuento con la adecuada inspiración muy a menudo, así que no espero colgar historias con demasiada frecuencia. En cualquier caso, considero que es una buena forma de expresarme y también de estar en contacto con aquella persona que más cree en mí (él ya sabe quien es).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más que decir, declaro inaugurado este espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Garo arad vaer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nota informativa: No, el nombre del blog no hace referencia al grupúsculo de Tolkien, CS Lewis y otros escritores. Ellos eran los "Inklings", vocablo inglés que significa indicio (buscadlo en el diccionario si no os lo creéis), mientras que el nombre "Inklinks" es un juego de palabras respecto del anterior que significa lazos de tinta. ¿Enterados?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3320062876212365260-5411614846330461801?l=lazosdetinta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/feeds/5411614846330461801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3320062876212365260&amp;postID=5411614846330461801&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5411614846330461801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3320062876212365260/posts/default/5411614846330461801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lazosdetinta.blogspot.com/2008/02/mae-govannen.html' title='Mae govannen'/><author><name>Andrómaca</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09167052243650229248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_w4Ce6KJn1z0/R6IuuyqlHHI/AAAAAAAAAOk/IA2nuu96kqY/S220/Miranda-La+tempestad.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
